Pliskova desconecta a Muguruza

Garbiñe Muguruza cae estrepitosamente en semifinales ante Karolina Pliskova en una tarde para olvidar donde el viento resultó un factor determinante.

Era el examen más importante de la semana y Garbiñe Muguruza no estudió lo suficiente. Ni siquiera pudo aprobarlo. Una derrota contundente ante Karolina Pliskova (6-1, 6-3) que pone el punto y final en semifinales al camino de la española en Cincinnati. La número 3 del mundo abandona la ciudad de Ohio tras un partido nefasto pero con buenas sensaciones si hacemos balance de los últimos cinco días. Su próximo objetivo, el Us Open, la pondrá a prueba en su territorio favorito, los Grand Slams.

Lo cierto es que las previsiones ya no eran buenas si nos fijamos en los precedentes entre española y checa. Tres partidos entre ambas, los dos últimos en 2015 cerrados con victorias de Pliskova, dejaban entrever que el desafío era importante. Dos jugadores cortadas bajo el mismo patrón, el del pelotazo seco desde el fondo de pista, y que sin embargo dibujaron un amplia distancia entre ambas según fueron pasando los games. El primer set lo dice todo, un 6-1 sorprendente que dejaba a Muguruza tocada y con pocas ganas de competir. El diálogo con Sam Sumyk –diálogo por decir algo- confirmaba que la situación estaba al límite, a punto de tocar fondo. Sí, hacía mucho viento este sábado, pero sería absurdo echar la culpa a las condiciones atmosféricas cuando era una obviedad que el problema no radicaba únicamente ahí.

La segunda manda empezó sin tantos altibajos, con ambas contendientes conservando sus grandes servicios, incluso fue Garbiñe la primero en disparar y colocarse 3-2 y saque a su favor. Pero qué poco duró esta alegría, Pliskova no le dejó ni saborearla. Contrabreak de la checa y sexta marcha puesta hasta la victoria. Tanto le dolió aquella pérdida a la hispano-venezolana que ya no volvería a apuntarse un juego más en el encuentro. Derrota clara por 6-1 y 6-3 que vuelve a señalar a Muguruza como una jugadora extremadamente irregular, capaz de lo mejor pero también lo de peor.

Sin embargo, la conclusión de este torneo no llega a ser del todo mala. Unas semifinales en un torneo WTA Premier nunca puede resultar un desastre, pese a que la despedida haya sido catastrófica. Su actual ránking (3º) le sirve para plantarse dentro de ocho días en el Us Open como tercera cabeza de serie y con las ganas de seguir demostrando su valía. La vigente campeona de Roland Garros no dormirá a pierna suelta esta noche, aunque nadie le robará el sueño de hacer un gran papel en Nueva York.

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