Arrancó el Media Day en las WTA Finals 2025, con las ocho maestras de la temporada compartiendo sus impresiones antes de que empiece este último torneo del calendario. Aryna Sabalenka, como no podía ser de otra manera, irradió felicidad tras un gran ejercicio.
Y eso que podría haber sido mucho si hubiera ganado las finales del Open de Australia y Roland Garros, pero aquellos fracasos terminaron siendo lecciones que hicieron que Aryna Sabalenka multiplicara su potencial en el US Open, donde nadie pudo pararla hacia un nuevo Grand Slam. Con la tranquilidad de afrontará un nuevo calendario desde lo más alto de la clasificación, la tenista de Minsk pasó por el Media Day en Riad para analizar las condiciones de las pistas de las WTA Finals y recorrer los puntos de inflexión claves para llegar a este momento de confianza.
Número uno de principio a fin
“Significa mucha terminar la temporada como Nº1 del mundo, es un dato que refleja lo consistente que soy como jugadora, lo cual es una locura pensarlo. Si retrocedes hace cinco años, por ejemplo, y alguien me dijera que acabaría siendo una jugadora tan consistente, realmente me sorprendería. Es la mejor prueba de que el trabajo duro vale la pena, así que espero seguir haciéndolo tan bien como lo estoy haciendo”.
Finales importantes perdidas en 2025
“Fue un momento difícil, muy duro, lo cierto es que fue una lección para mí. Al final creo que fueron lecciones necesarias, tuve que aprender a controlarme todavía más. A pesar de que mejoré mucho en aspectos del juego, todavía no estaba siendo lo suficientemente buena. Creo que en esas finales me faltaba algo y era el manejo de mis emociones. Después de Roland Garros y todo el ruido que hicieron los medios de comunicación, tuve que sentarme y mirarlo todo desde otra perspectiva, tomar el control de mis emociones. Después de ganar el US Open me sentí muy agradecida por esas lecciones”.
Recuperarse después de una derrota dolorosa
“No hay ninguna victoria que no venga precedida de una derrota dura, ahí está el equilibrio. Todo se trata de cómo te recuperas de esas derrotas, qué lecciones aprendes, cuánto de abierta estás a mejorar y aprender cosas nuevas. Mirando hacia atrás esta temporada, estoy súper orgullosa porque viví experiencias muy difíciles al principio, pero nunca dejé de trabajar duro, nunca dejé de esforzarme al máximo. Con mi equipo siempre hablé sobre qué necesitaba mejorar, así que fue una temporada increíble. Estoy feliz por esas grandes finales, esas grandes batallas, me obligaron a aprender algo nuevo para volver más fuerte”.
Sabalenka explica cómo son las condiciones en Riad
“Es más fácil adaptarse a las condiciones bajo techo porque no hay calor, no hay viento. Realmente no hay muchos factores que puedan molestar a tu juego. Aquí el bote es bastante alto, pienso que el topspin y el kick de servicio van a funcionar muy bien esta semana, todo se trata de actitud. Debido a que no hay viento ni solo es todo bastante bueno, es genial golpear aquí. En mi caso, intento ajustas el cordaje de mis raquetas porque la pelota vuela como una loca. Hay que ser inteligente y encontrar ese equilibrio entre la técnica y la táctica, en cada partido puede pesar más una que otra”.

Australia y París, las dos mayores lecciones de Aryna este año
“Obviamente, cometí algunos errores tácticos, la mayoría de hecho. Si me conoces bien, también hubo un manejo horrible de las emociones, de ahí todos los errores no forzados que cometí. La principal lección que aprendí es que no importa lo que pase, no importa cómo me sienta o lo frustrada que esté por dentro, aún así tengo que mantener la calma y tratar de pensar con claridad, concentrarme en el plan de juego para pelear por el partido. Pase lo que pase hay que mantener el control. Si miramos mis dos primeras finales, es evidente que gritar y lanzar la pelota no me ayudó a ganar, ahí es cuando necesitas dejar ir las emociones, perder el control jamás te va a ayudar. Esa fue mi lección principal, mantener el control. Luego esto me sirvió para ganar el US Open, recordaba mucho esos dos partidos, no había manera de que me volviera a pasar”.

