Y es que desde el año 1973, momento donde se creó el ranking ATP, no ha pasado ni una sola temporada donde el top10 no tuviera, al menos, a un jugador con revés a una mano. Una dinámica que sigue sin romperse.
No vamos a negar que la tendencia es bastante clara en este aspecto. Mientras que en los años 70 lo raro era vez a un jugador golpeando el revés a dos manos, ahora la actualidad apunta en una dirección totalmente opuesta. ¿Jugadores con revés a una mano? No es que cueste encontrarlos dentro del top10, es que prácticamente no quedan dentro de los cien mejores. Es la nueva normalidad dentro del circuito masculino, aunque 52 años después todavía podamos presumir de mantener siempre un mínimo de presencia del revés a una mano en el primer vagón de batalla.
Para entender este cambio de tendencia basta con irnos al pasado, justo al año donde se fundó en ranking ATP, liderado por primera vez por el rumano Ilie Nastase. En aquel top10 original, nueve jugadores utilizaban el revés a una mano: Ilie Nastase, John Newcombe, Tom Okker, Stan Smith, Ken Rosewall, Manolo Orantes, Rod Laver, Jan Kodes y Arthur Ashe. ¿Que quién falta? El gran Jimmy Connors, como tantas veces en su carrera, ejerciendo de oveja descarriada. Aquellos fueron los inicios del tenis moderno, hasta que un tal Björn Borg apareció en los grandes escenarios para demostrarle al vestuario que había una manera mucho más segura de golpear el revés.
En el curso de diez años, suficiente trayecto para que entender por dónde podían ir los tiros de cara al futuro, el top10 mundial cambió de arriba a abajo. No solo me refiero a los nombres, sino al estilo de juego, a la manera de entender cómo el golpe de revés evolucionó para dejar de ser la presa débil de todos los rivales. De nueve bajamos a seis top10 con revés a una mano: John McEnroe, Ivan Lendl, Yannick Noah, Jimmy Arias, José Higueras, José-Luis Clerc y Kevin Curren. En el bando contrario: Jimmy Connors, Mats Wilander y Gene Mayer.
¿Queréis seguir? Ya os digo que la cosa no va a ir a mejor para los románticos. Finales de 1993, dos décadas de ranking profesional, ¿cuántos jugadores encontramos en el top10 con revés a una mano? Ya solo eran cinco: Pete Sampras, Michael Stich, Stefan Edberg, Thomas Muster y Cedric Pioline. Es decir, que ya no había superioridad por parte de ningún bando, un pulso totalmente equilibrado gracias a las figuras de Jim Courier, Sergi Bruguera, Andrei Medvedev, Goran Ivanisevic y Michael Chang.
Nos vamos a 2003, adelantamos otros diez años, entramos en un nuevo siglo y allí encontramos la balanza de nuevo descompensada, solo que para otro lado. Acabamos antes diciendo que Roger Federer y Mark Philippoussis fueron los supervivientes aquella temporada con revés a una mano dentro del top10, empujados por una nueva ola de tenistas que comenzaron a utilizar el revés a dos manos como un arma fundamental e incluso primordial dentro de su juego. Andy Roddick, Juan Carlos Ferrero, Andre Agassi, Guillermo Coria, Rainer Schuettler, Carlos Moyá, David Nalbandian, Sebastian Grosjean fueron los responsables por aquel entonces de que esta nueva dinámica siguiera su curso de manera imparable.
EL REVÉS A UNA MANO, EN PELIGRO DE EXTINCIÓN
En pleno 2025, ya con las cuentas de la temporada en la mano, solamente quedan seis jugadores con revés a una mano dentro del top100. Sí, del top100, no es una errata. Lorenzo Musetti, Denis Shapovalov, Stefanos Tsitsipas, Grigor Dimitrov, Daniel Altmaier y Giovanni Mpetshi Perricard son los valientes que todavía pueden levantar la mano cuando pregunten por aquellos que todavía confían en este golpe dentro de la élite. De todos ellos, el italiano es el único que reserva su asiento entre los diez mejores, salvando una tradición que se viene contando desde hace más de cincuenta años.

No parece tan lejano el curso 2017, donde el ranking ATP cerró su ejercicio con Roger Federer, Grigor Dimitrov, Dominic Thiem y Stan Wawrinka dentro del top10. Alguno ya no está, otros están a punto de desaparecer y otros ya pasaron sus mejores páginas. De hecho, el gran milagro es que se haya logrado preservar esta racha pese a las continuas bajas que sufrimos cada temporada. Aquí abajo tenéis quiénes lograron salvar este artículo desde la época de pandemia.
- 2021: Tsitsipas
- 2022: Tsitsipas
- 2023: Tsitsipas
- 2024: Dimitrov
- 2025: Musetti
Visto lo visto, no hay que ser un iluminado para entender cómo termina esta película. Por cantidad, la batalla hace tiempo que está perdida. El destino nos revelará si por calidad todavía encontramos esa aguja en el pajar que nos haga emocionarnos con ángulos imposibles y cortados endiablados. Perder el revés a una mano sería dar otro paso hacia la unificación de los estilos, a la pérdida de variedad y, en consecuencia, a una anestesia de monotonía que haría que más de un aficionado se bajara del barco. Sálvese quien pueda.

