El gesto feo y antideportivo de Atmane que nadie puede entender
Terence Atmane se caracteriza por ser un tenista, cuanto menos, polémico. El francés, actual número 99 del mundo, tiene cualidades para estar entre los 30 y 40 mejores tenistas del mundo, pero su cabeza y sus problemas fuera de la pista se lo impiden. El último ejemplo se ha vivido en el Challenger de Jingshan en su duelo de primera ronda ante Elias Ymer.
Todo parecía estar bajo control para el francés en un duelo muy igualado en el que cada uno se había hecho con un set. De hecho, disponía de 5-3 arriba en el set definitivo y sacaba para cerrar el encuentro, sin embargo, el sueco le fue dando la vuelta poco a poco. Primero, devolviéndole el break y poniendo el 5-4, y posteriormente igualando 5-5.
Fue aquí donde se produjo un gesto muy feo y antideportivo por parte de Atmane que, fruto de la frustración por no haber cerrado el encuentro. Cuando iban 5-5 y 30-15 para Ymer, una derecha fallada por parte del galo fue la gota que colmó el vaso y decidió retirarse del encuentro cuando todavía tenía opciones de ganar y todo estaba igualado. El sueco no daba crédito cuando vio cómo se acercaba a la red para darle la mano.
Bon… eh bien Terence Atmane a juste lâchement abandonné en voyant que le match lui échappait…
Ni combativité, ni fair-play, c’est impossible à défendre ça. https://t.co/RagPqVjCbf pic.twitter.com/ZqgzxwbqYy— Avantage Tennis 🎾 (@AvantageTennis_) September 30, 2026
Atmane llegó a ser el número 41 del ranking ATP en abril, pero ahora está cerca de salir del Top 100
Atmane está teniendo un 2026 algo convulso. Si bien consiguió su mejor puesto en el ranking ATP el pasado mes de abril (41º puesto), desde entonces le acompañaron resultados muy irregulares, así como la separación con su entrenador, Guillaume Peyre.
El extécnico aseguró que su separación se originó por “una cuestión de comportamiento y actitud. Establecí ciertas bases, ciertos valores, y algunas cosas no se respetaron. En el momento en que algo se sale del marco que había establecido, me marcho, y punto. No es aceptable para mí. No es una cuestión de tenis ni de resultados, porque estaba jugando bien. Es principalmente una cuestión de valores humanos y de comportamiento”.