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Andreeva sigue sin levantar cabeza tras su coronación en París

Fernando Murciego - 7 ago 2026
De campeona de Roland Garros al frenazo: Andreeva suma tres derrotas en cinco partidos. Fuente: Getty

Mirra Andreeva no consigue recuperar la dinámica que le llevó a conquistar Roland Garros hace unos meses. La rusa cayó este viernes en tercera ronda del WTA 1000 de Toronto ante Leylah Fernandez (6-1, 6-4) y volvió a marcharse de un torneo antes de lo esperado.

Desde que levantara el trofeo en París, Andreeva ha disputado únicamente cinco partidos y el balance empieza a resultar significativo: dos victorias y tres derrotas. Una secuencia que contrasta con la espectacular progresión que protagonizó durante la primera mitad de la temporada y que deja a Mirra buscando nuevamente sensaciones.

Ante Fernandez, hace unos minutos, Andreeva estuvo lejos de su mejor versión. La canadiense tomó el control desde el inicio y se adjudicó el primer set con un contundente 6-1. La rusa intentó reaccionar en la segunda manga, pero no encontró la regularidad necesaria para poner en problemas a una rival especialmente motivada ante su público. Parece una obviedad que necesita cambiar la dinámica cuanto antes, aunque sabemos que el circuito no espera a nadie.

El resultado prolonga un pequeño bache para Andreeva después del mayor éxito de su todavía corta carrera. Su triunfo en Roland Garros la convirtió en una de las grandes protagonistas del circuito y confirmó todo el potencial que se le atribuye, pero desde entonces los resultados no han acompañado con la misma fuerza. La derrota ante Fernandez vuelve a poner de manifiesto la dificultad de mantener el nivel después de alcanzar una cima tan importante. Andreeva deberá ahora aprovechar el próximo tramo de temporada para recuperar confianza y volver a encontrar la consistencia que le permitió imponerse en París.

Toronto termina así antes de lo previsto para una jugadora que llegaba al torneo con la intención de dar continuidad a su crecimiento. Tres derrotas en cinco partidos desde Roland Garros no son todavía motivo para hablar de crisis, pero sí una señal de que Andreeva atraviesa un momento diferente al de hace apenas unas semanas.