Victoria sufrida, repleta de matices, pero en sets corridos. Novak Djokovic consiguió certificar su acceso a octavos de final del Open de Australia 2026 tras imponerse por 6-3 6-4 7-6 (4) al neerlandés Botic Van de Zandschulp. Influjo de moral y confianza para el serbio, que tiene motivos para soñar en Melbourne.
Cada partido de Novak Djokovic a estas alturas de su carrera es una aventura en la que sumergirse de lleno, una mezcolanza de sensaciones difícil de explicar y en la que se pueden dar todo tipo de situaciones. Así fue su duelo de tercera ronda del Open de Australia 2026 ante el neerlandés Botic Van de Zandschulp, donde alternó momentos de gran tenis, enfados incomprensibles, problemas físicos, altibajos de nivel y una voluntad firme por sobrevivir.
Todo parecía ir sobre ruedas en un primer set realmente alentador para los intereses del serbio. Veloz y ágil en sus desplazamientos, con máxima concentración en todos los instantes, ganando el 82% de los puntos jugados con su primer servicio y consiguiendo una ventaja de break que supo mantener sin sobresaltos. Djokovic estaba cómodo en la pista y presentó sus credenciales a la gloria durante ese tramo de partido, en el que su rival apenas encontraba rendijas por las que imponer su estilo.

Djokovic bordó el tenis durante algo más de una hora y luego pasó por altibajos emocionales y de nivel
Cambiaron las cosas de forma progresiva durante una segunda manga en la que el neerlandés intentaba encontrar su ritmo. Mostraba ciertos dolores en su hombro derecho, pero no parecían afectarle demasiado en su tenis, que fue creciendo poco a poco e incomodando a un Novak algo ansioso al ver que el partido se le torcía. Llegó a situarse con doble break de ventaja el balcánico, pero entró en una espiral de negatividad que no le impidió cerrar el set, pero sí hacerlo con sensaciones positivas.
Eso pudo tener consecuencias fatales para Djokovic, que a punto estuvo de quedar descalificado por dar un pelotazo que pasó muy cerca de una recogepelotas. Además, ya en el tercer parcial, solicitó el serbio un tiempo médico por una ampolla, además de torcerse el tobillo ligeramente. Nada de eso fue óbice para que en el tercer parcial hubiera un intrigante pulso tenístico, con más emoción que buen juego. Novak encajó una rotura, pero logró recuperar terreno en el marcador de forma inmediata.
El serbio llegó a salvar dos bolas de set en la tercera manga
Logró el serbio salvar dos bolas de set en contra en el duodécimo juego del set, encontrando la gasolina necesaria para subir su nivel en su malestar con el público australiano y su tendencia a gritar en mitad de cada punto. La tensión era palpable en un tiebreak en el que el balcánico incrementó la intensidad de su juego y consiguió erigirse en un muro inexpugnable, capaz de repeler los ataques voraces de Botic Van de Zandschulp, que terminó cediendo. Lección de intangibles e inteligencia competitiva de Novak Djokovic, que se presenta en octavos de final del Open de Australia 2026 sin ceder ni un set.

