Un prodigio tenístico que posee una extraordinaria madurez totalmente impropia de su edad. La definición puede sonar exagerada, pero encaja a la perfección con lo que supone Iva Jovic para el circuito WTA, un auténtico terremoto cuya progresión promete alcanzar cotas de grandísima jugadora. El Open de Australia 2026 está suponiendo su absoluta consagración en la élite, rompiendo barreras reservadas para las mejores: tras pasar por encima de toda una top-10 como Jasmine Paolini, solo Yulia Putintseva la separa de sus primeros cuartos de final de Grand Slam... con apenas 18 años.
Nacida en 2007, la historia de Jovic esconde muchos sacrificios, viajes con un pequeño componente de azar y un destino: estar ligados al deporte de la raqueta. Como podrán imaginar por su nombre, a pesar de haber nacido en Estados Unidos, sus raíces con balcánicas: su padre nació en Leskovac, un pequeño pueblo de Serbia, y su madre en Split, Croacia. Ambos emigraron al país norteamericano en busca de un futuro mejor, aunque gracias a un golpe de suerte: la madre recibió la tan codiciada green card, necesaria para tramitar su presencia en USA, gracias a la lotería. Sí, como lo oyen: esta jugada del azar empujó a sus padres a casarse (únicamente eran pareja en aquel entonces) para poder mudarse a Norteamérica, ya como matrimonio, y establecerse allí.
Farmacéuticos, los padres de Iva sacrificaron buena parte de su madurez en la búsqueda de un futuro mejor. Se establecieron en California, donde dieron a luz a Iva y su hermana Mia, que ahora juega en la Universidad de UCLA. "Creo que de ellos he aprendido muchísimo acerca de lo que significa el trabajo duro, construir una vida mejor cuando provienes de un país tan pequeño". Una curiosidad: los padres de Iva no renunciaron a sus orígenes y 'obligaron' a Iva y Mia a hablar en serbio en casa, lo que permite a la estadounidense ser bilingüe y tener una curiosa conexión con sus raíces. "Mis padres son mucho más graciosos en su lengua natal, de verdad. De pequeña, mi madre bromeaba conmigo: me decía que como ella no podía hablar inglés, yo era la que tenía que hablar serbio con ella".

Jovic explica la influencia de Djokovic en su amor por el tenis y desvela el papel que ha tenido en su gran camino en el Open de Australia 2026
Así pues, el gusanillo del tenis se instaló pronto en casa de las Jovic. Novak Djokovic, como es lógico, tomó un rol fundamental: ídolo en Serbia, Iva creció viendo sus batallas con el resto del Big Three, admirando su ética de trabajo y enamorándose poco a poco del tenis, mientras comenzaba a oír de una referente también llamada Monica Seles. Ambos han sido sus mayores ídolos, según confesaba hace tiempo, pero la presencia de Nole en Melbourne, quien le dio un gran consejo para derrotar a Paolini, ha supuesto un factor aún más diferencial en su camino hacia la segunda semana.
"Siempre piensas en el momento de conocer a tus ídolos, incluso para mucha gente puede ser un poco descorazonador, porque quizás no sean tan simpáticos o abiertos como esperabas. Pasa muchas veces, no es como lo esperas en la televisión... pero creo que Novak es incluso más atento y más amable de lo que lo muestran las cámaras. Conocerle fue increíble. Es inteligente, listo, se nota de verdad que quiere ayudar a las generaciones más jóvenes. Me siento muy agradecida por su consejo. Espero poder hablar muchas más veces con él (sonríe)".
Desde California para el mundo. Jovic fue quemando etapas a nivel formativo a velocidad vertiginosa, proclamándose campeona de la Orange Bowl Sub14, de los Campeonatos Estadounidenses Sub18 y decenas de torneos más que la posicionaron como una de esas candidatas a acercarse a la élite más pronto que tarde. Por el camino, la proyección y las ganas de medirse con las mejores la empujaron a dejar atrás la ruta universitaria: Iva era consciente de que su potencial no podía esperar más tiempo a mostrarse al mundo.
"La decisión de convertirme en profesional fue casi un 50/50, pero me di cuenta que iba a renunciar a mucho dinero y a muchos puntos si no lo hacía. Estoy feliz, creo que fue la decisión correcta, sin dudas". Ella misma habla de que la clave de su éxito es la consistencia: mantener un gran nivel de base cada día e ir sumando pequeños aspectos, pequeños detalles, de manera constante. Es, definitivamente, lo que más llama la atención de su juego: su fluidez en el golpeo, su capacidad para estar en todas partes y abrir pista, la madurez y sobriedad que muestra en cancha a pesar de su corta edad y experiencia.
La prodigio con raíces serbias (confiesa que cada año acude al menos una vez al país de sus padres, visitando el pueblo de su papá y disfrutando del litoral del río Sava, en Belgrado, su lugar favorito de la ciudad) ya está aquí. Pertenece al club de las mejores y Australia, el lugar donde su ídolo tantas veces hizo historia, parecía el lugar perfecto en el que explotar su verdadero potencial. ¿Cuál es el techo de Iva Jovic? Qué suerte que tenemos mucho tiempo para descubrirlo.

