Dicen que lo más difícil no es llegar, sino mantenerse. A ese reto supremo se enfrentan algunos hombres que alcanzaron un nivel de éxitos impensables para ellos a inicios de temporada y que no parecen tener una proyección de crecimiento tan notable como algunos otros jóvenes del circuito ATP. Quizá muchos piensen que jugadores bien clasificados en el ranking ATP como Jannik Sinner, Félix Auger-Aliassime o Carlos Alcaraz pueden pagar el esfuerzo realizado la pasada campaña, pero todos ellos parecen lanzados en una progresión permanente que les haga desarrollarse aún más. El escenario será peliagudo para otros que cuajaron una temporada impecable en 2021 y pueden sufrir mucho para superar, repetir o incluso aproximarse a esos niveles.
Y es que no sería nada extraño ni novedoso que hombres que exploraron sus límites, paguen el esfuerzo mental realizado y sufran algunas decepciones durante todo el año que les impidan perpetuarse en ese nuevo escalafón. El cambio de estatus al que se enfrentan es notable y pasar de una segunda fila a ser considerados como candidatos a todo allá donde vayan, no es nada sencillo de asumir. El caso más palpable puede ser el de Cameron Norrie, que después de años trabajando duro y mejorando poco a poco, experimentó una auténtica eclosión para la que quizá no estaba preparado al ganar Indian Wells. Durante todo el año rindió a gran nivel, venciendo a quien debía vencer y perdiendo generalmente ante jugadores netamente superiores a él. Pero el triunfo en California ha podido cambiarlo todo y generarle una presión extra inasumible en este 2022.
Ruud y Hurkacz no lo tendrán fácil para mantenerse en el top-10
Otro jugador que cosechó éxitos muy superiores a sus expectativas y quizá para los que su potencial quedaba aparentemente corto, es Hubert Hurkacz. Si bien es cierto que reafirmó su nivel con las semifinales en Wimbledon confirmó su potencial, el esfuerzo que tuvo que hacer para meterse en las Nitto ATP Finals fue extenuante y puede pasarle factura, al menos, en el arranque de esta campaña. También como nuevo inquilino del top-10 está Casper Ruud, un hombre cuya mejoría en pistas duras esta temporada ha sido enorme, pero que tendrá que adaptar su calendario a su nuevo estatus. Adiós a jugar con tanta recurrencia torneos de nivel ATP 250 como los cinco que ganó en 2021, para centrarse en eventos de mayor importancia donde no terminó de rendir al nivel esperado.
Más claro aún es el caso de Aslan Karatsev, que cimentó la mayor parte de su ascenso en el ranking al Open de Australia 2021 y eventos del primer cuarto de año, como Dubái, donde se alzó campeón. Después le costó muchísimo mantener su mejor nivel y se espera que pueda ocurrir lo mismo en este 2022, donde además, podría perder muchos puntos si no está inspirado en los primeros eventos de la campaña. Será muy interesante comprobar la manera en que estos jugadores asumen su nuevo rol en el circuito e intentan eludir la tan devastadora y conocida resaca del éxito en el tenis, que ha limitado enormemente el recorrido de algunos jugadores.

