Muchas miradas en Wimbledon irán hacía una persona, Iga Swiatek. La campeona, contra todo pronóstico, del año pasado tendrá la difícil tarea de lidiar con la presión de luchar por defender su reinado en Londres, aunque no atraviese su mejor momento tenístico. Por ello, la número tres del mundo busca a alguien que acompañe a Francis Roig en su objetivo de volver a lo más alto.
Casualmente, la polaca se encuentra en el mismo punto que hace un año. Tras una gira de tierra batida muy irregular, sin ningún título y siendo su mejor resultado unas semifinales: El año pasado fueron en Roland Garros y este año tocó en Roma. Sin embargo, a estas sensaciones tan similares se le añade un nuevo componente, el de la presión por defender el título, y los 2.000 puntos, de campeona de Wimbledon. El año pasado ni ella apostaba por el hito que consiguió, tras barrer en la final a Amanda Anisimova con un resultado histórico (6-0, 6-0).

Iga Swiatek tendrá que defender 2.000 puntos de campeona en Wimbledon
Aunque una gran diferencia entre una temporada y otra se encuentra en su banquillo. En 2025 estuvo tutelada por Wim Fissette, con el que conquistó los títulos de Londres, Cincinnati y Seúl. Pero este año se encuentra bajo las órdenes de Francis Roig, y aunque la polaca ha repetido en numerosas ocasiones el gran feeling que tiene con el español, de momento no han sumado ningún trofeo juntos.
Esta circunstancia ha hecho que Swiatek haya abierto la puerta a incorporar un segundo entrenador. "Este año empezamos a trabajar en abril. El plan es que Francis trabaje conmigo durante toda la temporada. Pero a largo plazo, tiene mucho sentido incorporar a otro entrenador al equipo", aseguró la ganadora de siete Grand Slams, en una declaraciones a varios medios polacos y recogidas por Tennis365.
La de Varsovia explicó los motivos: "En primer lugar, pocos entrenadores pueden trabajar 50 semanas al año y viajar constantemente. Es un trabajo exigente. Un segundo entrenador siempre aporta un aire fresco y una perspectiva diferente y puede mejorar la relación con el primer entrenador".
Aunque, de momento, no ha sonado ningún nombre, Swiatek incide en lo que puede aportar el hecho de abrir el equipo y su círculo de confianza: "Cuando tienes buena gente a tu alrededor, la mayor parte del tiempo que pasas con ellos es agradable, pero claro, surgen imprevistos". Además de confesar que ya hay nombres en la lista, pero que tampoco corre prisa: "Ya teníamos en mente a algunos entrenadores, pero no será posible el mes que viene, así que la situación es dinámica y cambiará".
Así que Iga Swiatek deberá afrontar el desembarco en Wimbledon únicamente de la mano de Francis Roig y en una situación de máxima presión, un mal resultado en Londres le sacaría del top 5 y, sobre todo, le podría volver a producir una crisis de juego y resultados.

