Llevamos semana y media de esta gira de hierba 2026 y ya tenemos al primer gran protagonista: Ben Shelton. Invicto de momento sobe pasto, el norteamericano salió por la puerta grande de Stuttgart y amenaza con hacer lo mismo este domingo Halle.
Y mira que siempre solemos repetir, ya no solo lo difícil que es jugar sobre una superficie que prácticamente no te da margen para adaptarte, sino lo mucho que les cuesta a las nuevas generaciones cogerle el punto al césped. Pues bien, aquí está Ben Shelton para intentar que esta sensación desaparezca. Desde luego, su comienzo de gira no ha podido ser mejor: campeón en Stuttgart y, de momento, cuartos de final en Halle. Que se note su lugar dentro del top5 mundial, además de la confianza generada tras haber levantado ya tres trofeos esta temporada.
“Creo que mi juego está pasando bien de una superficie a otra”, afirmó un Shelton que no cuajó su papel más regular sobre arcilla. “No siempre me siento 100% cómodo en las superficies naturales, ya sea en césped o en tierra batida, pero también soy consciente que se trata de un proceso. Por supuesto, todavía no he jugado mucho en el césped, pero realmente es una superficie que ayuda a mi estilo de juego. Hace que las cosas que hago sean más efectivas”, resume el hombre que batió a su compatriota Taylor Fritz en la final del pasado domingo en Stuttgart.
“Este título significa mucho, supone un impulso para mi confianza después de haber superado a oponentes de gran nivel y en partidos muy reñidos. Ganar esa final con una gran victoria ante uno de los mejores jugadores que existe sobre hierba no es fácil, todavía lo estoy saboreando. Mostrar tenacidad y superar estos partidos difíciles, día tras día, es el primer paso para alcanzar mis objetivos y encontrar el ritmo que quiero tener para esta temporada en el césped”, valoró el de 23 años con su sexto trofeo individual en la maleta: tres en cemento, dos en arcilla y uno en pasto.

Ben Shelton, ¿candidato a ganar Wimbledon próximamente?
Claro, ahora es muy fácil venirse arriba y subirse al carro de Ben Shelton de cara a Wimbledon, pero es que es bastante lógico confiar en un muchacho que está demostrado haber dado un paso importante sobre una superficie que normalmente genera dudas y miedos en la gente de su edad. Lo sabe bien su padre, Bryan, que llegó a los octavos de final en 1994. Una marca que su hijo superó hace un año pisando los cuartos de final, aunque en casa de los Shelton saben que todavía queda mucho trabajo por hacer.
“A mi padre le gustaría que me fuera un poco más a la red, que me apoyara más en el servicio en ese sentido”, declara Ben cuando le preguntan acerca de las mejoras que necesita para ser todavía más peligroso en césped. “Y yo estoy de acuerdo con él, pero a veces dudo en llegar a la red porque los jugadores restan muy bien actualmente desde la línea de fondo. A menudo se recompensa llegar a la red en el césped, especialmente aquí en Alemania, donde las superficies son bastante rápidas”, subrayó el de Florida, quien se enfrentará mañana de nuevo a Fritz por un puesto en semifinales de Halle.

