Cuartos de final del Masters 1000 de Toronto, un cuadro donde no podía faltar el principal favorito al título, Daniil Medvedev. El ruso se ha plantado ya entre los ocho mejores del torneo y no se asusta al ver su nombre en lo más alto, como primer cabeza de serie. De hecho, en su mente está ya el objetivo de asaltar la cima del ranking ATP en algún momento, siempre y cuando Novak Djokovic lo permita. Antes de enfrentarse a Hurkacz por un puesto en semifinales, el de Moscú dejó interesantes reflexiones sobre su última victoria y su evolución mental con el paso de los años.
Triunfo sobre Duckworth
“Hoy tuvimos grandes intercambios, todos los tiros que quise hacer funcionaron, incluso a final, donde perdí algo de concentración. Él empezó a jugar un poco mejor, lo cual es normal, cuando a uno le enfrentas contra una pared lo normal es que empieces a mejorar, les pasa a todos. Perdí un par de servicios y fue suficiente para que me rompiera el saque, pero estoy contento con mi juego con el 5-4, mantuve la calma hasta lograr la victoria y terminé con un ace. Creo que cuando compito así me convierte en alguien muy peligroso para cualquiera, alguien que no es fácil de batir, aunque siempre es posible vencer a cualquiera. Mi propósito es que sea lo más difícil posible”.
La mentalidad en el tenista profesional
“Es súper importante para la mayoría de los tenistas, por eso el Big3 es diferente a todos, porque incluso los días en los que juegan mal son capaces de reconocerlo y de ganar partidos, sobre todo en torneos de Grand Slam. Ahí es donde se vuelve muy duro para los jóvenes, donde ves muy cerca la posibilidad de ganar por primera vez a un gran jugador, un top10, pero luego en la próxima ronda puedes perder contra alguien fuera del top100 o algo así. Eso es complicado de aprender. Este año lo hemos visto, jóvenes haciendo grandes resultados y luego caer en primeras rondas varias semanas, pero por cosas así a la gente le gusta el tenis. También me ha pasado a mí, torneos donde perdí y no me sentí bien, pero luego es fundamental levantarse y subir de nuevo el nivel. Cada día en el circuito aprendes una nueva lección”.
El sueño de ser número 1
“Para empezar, llegar a ser el Nº1 del mundo estando Novak Djokovic todavía por aquí no es algo sencillo, ya que él está ganando todos los partidos que ha jugado en torneos de Grand Slam, así que necesitas ganarle a él en la final. Me pasó en Australia, así que nunca se sabe, de haberle ganado aquel día quizá estaría hoy más cerca, serían 800 puntos más para mí y 100 menos para él, pero me ganó, esa esa la realidad. Simplemente intento sacar mi mejor tenis, sé que si un año gano dos Grand Slams y un par de Masters 1000 seré el nuevo Nº1, así que por esto es lo que lucho. Por supuesto que quiero ser Nº1, pero antes necesito ganar los grandes títulos, eso es lo que estoy intentando”.
Las lecciones del circuito ATP
“Han sido muchas hasta llegar aquí, el circuito es mi vida, no tengo otra profesión más allá de esta. Es como un trabajo que empieza a las 08:00, donde comienzo a entrenar en la pista, y que termina a las 18:00 de la tarde, como cualquier otro trabajo. Diria que el tour te enseña a convivir contigo mismo, lo cual no es fácil y sé por qué lo digo. Son muchos torneos y, pese a que tengas muchos amigos, después de cada partido estarás solo en tu habitación, sobre todo si no estás casado (risas). Esta es una de las cosas más complicadas de manejar, el no tratar con demasiadas personas, la vida del tenista no está hecha para todo el mundo”.

