Grigor Dimitrov se ha metido en la tercera ronda de Wimbledon y nos ha robado el corazón. El ex Nº3 del mundo firmó su mejor victoria de la temporada al derrotar a Jakub Mensik y confirmó que, después de un año marcado por las lesiones y las dudas, vuelve a disfrutar del tenis en el escenario donde sufrió uno de los golpes más duros de su carrera.
Hace apenas doce meses, Dimitrov abandonaba entre lágrimas Wimbledon tras lesionarse cuando dominaba claramente su duelo ante Jannik Sinner. Aquella rotura muscular cambió por completo su temporada y le obligó a afrontar una larga recuperación física y mental. Ahora, tras superar a uno de los jugadores con más proyección del circuito, el búlgaro asegura sentirse en paz consigo mismo y convencido de que todavía puede volver a competir al máximo nivel. Su próximo reto será medirse a Matteo Berrettini por un puesto en los octavos de final, aunque ya hablaremos de esto más adelante.
Una victoria que vale mucho más que un billete a tercera ronda
"Ha sido un gran partido, tuvo de todo. Las condiciones eran muy complicadas, con el sol, el viento y luego el cierre del techo. Hubo muchos cambios de dinámica y estoy muy feliz por haber sabido controlarlo y jugar mi mejor tenis cuando realmente lo necesitaba. Jakub es un competidor fantástico, ya había jugado contra él antes y me encanta la forma en la que compite. Se nota muchísimo cómo está mejorando y estoy seguro de que conseguirá grandes resultados en el futuro".
Otra fase nueva dentro de su trayectoria
"En este momento siento que estoy corriendo mi propia carrera. Ganar o perder es una línea muy fina, pero ahora intento sacar otras cosas de mí mismo. Quiero mejorar aspectos que quizá había descuidado durante mi carrera y rodearme de gente que me recuerde cuáles son los fundamentos realmente importantes. Ahora mismo mi competición es diferente: sé que, si consigo colocar ciertas piezas en el sitio correcto, mi tenis cambia por completo".
El miedo, las lesiones y la fortaleza mental
"El miedo no es un amigo. Si quieres competir al máximo nivel tienes que ser capaz de empujarte hasta el límite. He sufrido lesiones pequeñas, lesiones grandes... ¿por qué iba a estar aquí si no estuviera dispuesto a ponerlo todo otra vez sobre la mesa? Las dudas siempre aparecen, no intento esconderlas ni luchar contra ellas. Las acepto. Si intentas reprimirlas, creo que es todavía peor. Es un trabajo diario, no te levantas un día y ya eres fuerte mentalmente".

La influencia de David Nalbandian en el tenis de Dimitrov
"Antes de empezar a trabajar juntos quisimos conocernos bien. Siempre admiré la forma en la que competía, él ha conseguido despertar cosas dentro de mí que estaban un poco dormidas. Tiene una forma muy directa, pero también muy humilde, de transmitir las ideas. Mi juego ya está bastante desarrollado, no hay grandes secretos. Lo que buscamos es que pueda ejecutar cosas diferentes en momentos concretos y volver a sorprender a los rivales. Si quiero regresar a lo más alto, no puedo limitarme a intercambiar golpes desde el fondo de la pista".
Wimbledon, el punto de inflexión para Grigor Dimitrov
"Esta semana ha sido sanadora para mí. Ha sido, sin ninguna duda, la mejor semana de los últimos doce meses. Estoy muy agradecido por tener la oportunidad de competir aquí otra vez. Solo yo sé todo lo que he pasado en los últimos meses, ahora estoy en la tercera ronda de Wimbledon, mi cuerpo está respondiendo y eso es lo único que importa. En este deporte apenas tienes tiempo para disfrutar de las victorias, hay que saborearlas, descansar y volver a prepararse para el siguiente partido. Todavía queda un camino muy largo por recorrer".

