Jasmine Paolini continúa con paso firme en Wimbledon. La italiana, una de las principales candidatas al título tras su gran evolución sobre hierba en las últimas temporadas, selló su clasificación para la tercera ronda después de superar a Robin Montgomery y a Viktorija Golubic, esta última en un encuentro mucho más complejo de lo que reflejó el marcador (7-6, 6-4).
Paolini explicó después que las condiciones meteorológicas y el peculiar estilo de juego de Golubic convirtieron el partido en un auténtico desafío. "Fue un partido complicado, había mucho viento y el sol daba directamente a la cara. Además, ella es una rival muy difícil, que no te da ritmo y utiliza muchísimo el slice. Estoy muy contenta con mi actuación", valoró la italiana viendo que el trabajo realizado en las últimas semanas ya empieza a dar sus frutos, especialmente después de la experiencia vivida en Eastbourne.
"Creo que he mejorado mi juego desde Eastbourne. Allí jugué contra Tatjana Maria, que no es exactamente igual, pero también utiliza mucho el slice. Esa experiencia me ha ayudado", añadió. Uno de los aspectos con los que quedó más satisfecha fue su capacidad para atacar la red: "Hoy tuve que subir muchísimas veces. Contra Montgomery era un partido completamente distinto, pero aquí es importante ir a la red y estoy contenta de haberlo hecho más. Espero seguir mejorando en ese aspecto".
Jasmine Paolini, una cuestión donde la mentalidad vale doble
Paolini también valoró positivamente la forma en la que supo gestionar los momentos complicados del encuentro. "Empecé un poco dubitativa y me repetía que era normal, que necesitaba adaptarme al viento y a mi rival. Sabía que, si jugaba agresiva y cometía pocos errores, tendría oportunidades de romper su servicio. Creo que jugué un gran tie-break y, aunque en el segundo set tuve un pequeño bajón de concentración, conseguí reaccionar", compartió la mujer que ahora cruzará con Maria Sakkari en la siguiente casilla.

