Rebeka Masarova se instala en España en busca de un nuevo comienzo

A sus 21 años, la española ha decidido romper con todo e iniciar una nueva etapa en Barcelona. “Estos últimos años han sido frustrantes”. 

Rebeka Masarova en las instalaciones de BTT Tennis Academy. Fuente: PDB
Rebeka Masarova en las instalaciones de BTT Tennis Academy. Fuente: PDB

Se cumplen justo tres años de la entrevista exclusiva que le hicimos a Rebeka Masarova, allá por marzo de 2018, donde nos contaba las razones que le habían llevado a jugar por España. Una noticia que nos sacó una sonrisa y nos emocionó de cara a un futuro prometedor. Sin embargo, fue a partir de aquel momento cuando empezaría una de las etapas más duras para la oriunda de Basilea. Después de pasar por múltiples lesiones, convivir con las expectativas diarias y sortear las dudas de una edad complicada, la ex campeona de Roland Garros Junior ha decidido romper con todo. El pasado mes de febrero, Masarova optó por hacer las maletas, abandonar Suiza e instalarse en Barcelona, amparada bajo la tutela de BTT Tennis Academy. Allí comenzará una nueva etapa en busca del salto definitivo que le permita llegar a la élite.

“Para nosotros representa una ilusión muy grande, es una niña ejemplar a la que conocemos desde que tenía 10 años”, nos confiesa Jordi Vilaró a través de una conversación telefónica. El técnico catalán, fundador de la Academia junto a Francis Roig y Álvaro Margets hace casi 17 años, será uno de los encargados de supervisar el trabajo de Rebeka. “Siempre estuvo vinculada a nosotros, pese a que nunca fue jugadora de la Academia. Ahora ella ha querido desvincular un poco la parte familiar de la parte profesional, hacer un cambio de aires en el terreno deportivo y empezar un nuevo proyecto aquí, así que estamos encantados. Ha tenido varias lesiones, a esto hay que sumarle un último año con pandemia y muchas restricciones. Físicamente ha pasado un calvario, las cosas no le terminaban de ir bien y eso le ha llevado a apostar por un entorno nuevo”, define el ex capitán de Copa Davis.

Masarova, acostumbrada a viajar junto a su madre durante toda su carrera, tendrá ahora un equipo al completo detrás, aunque el hombre que viajará con ella a los torneos no será Vilaró, sino Pipo’ Maresma. “Ha sido un cambio muy grande para ella, así que llevará su tiempo. Rebeka sigue teniendo unas cualidades extraordinarias, cierro los ojos y la imagino jugando contra las top, es un atleta absoluta”, contrasta el hombre que trabajó en su momento con Ángeles Montolio, Laura Pous o Ane Mintegi. “Le pega muy duro, saca muy bien, tiene ingredientes para construir algo importante, pero sabemos que todavía tiene que trabajar y mejorar mucho. Hoy en día estamos lejos de su mejor nivel, necesita coger un poquito más los golpes, perder esa inseguridad que arrastra de años anteriores. Necesita ganar consistencia, que sepa dónde hay que tirar y por qué. Esta primera fase es la más complicada pero, una vez la supere, las siguientes serán más fáciles”, valora Maresma.

“Todavía estamos empezando, ahora mismo estamos en la Fase 1, a lo que nosotros llamamos sufrir en la pista”, amplía Vilaró. "Jugaremos torneos que, por su nivel, quizá no le toque jugar, pero debemos pelearnos con tenistas que están mucho más rodadas aunque luego no tengan el potencial de Rebeka. Seguro que nos pondrán las cosas muy difíciles y tendrá que sacar todas las armas dentro de la pista, ganando feo si es necesario. Es la etapa donde tiene que ir reencontrándose con su juego y con ella misma”, manifiesta el técnico.

Competir, eso es precisamente uno de los grandes objetivos de Masarova. La española se lesionó el pasado mes de noviembre y no fue hasta la semana pasada, en el ITF $15.000 de Manacor, cuando por fin volvió a empuñar la raqueta. “Me gusto mucho la actitud, eso por encima de todo”, destaca Pipo, quien viajó hasta Mallorca con ella. “Físicamente no se notó que llevara cuatro meses sin competir, ni tampoco hubo rastro de las lesiones, esto en pista rápida era importante. Me gustó que afrontara el cuadro con mucha capacidad de sufrimiento, pasó la Qualy y luego en el cuadro final tuvo dos partidos duros, pero los sacó adelante bastante bien. En cuartos de final no le salió el mejor del partido, pero también nos pasó factura el aspecto físico, llegó justa de fuerzas. En general, el balance es súper positivo”, sostiene el entrenador.

¿Y qué opinará Rebeka? Con ella también hemos hablado, para que nos cuente cómo se sintió después de tanto tiempo sin jugar. “Para ser el primer torneo después de la lesión, la verdad es que fueron bastantes partidos, no estuvo mal. Soy una persona que siempre se exige muchísimo, siempre quiero dar lo mejor de mí, pero esta vez entiendo que es un resultado muy positivo”, subraya la de 21 años, quien sí aprovechó su estancia en la Academia de Rafa Nadal para sacarse una foto con el campeón de 20 Grand Slams.

Los Grand Slams son precisamente uno de las grandes ilusiones que siempre tuvo Rebeka. “Mi sueño de niña siempre fue ganar Wimbledon, ojalá pueda jugar algún día los cuatro grandes”, revela la española. Eso sí, antes de llegar a ese nivel, Masarova sabe que antes deberá escalar una montaña que no le pondrá las cosas fáciles. “Entre lesiones y COVID, creo que habré jugado unos 20 torneos en los últimos tres años, es muy poco. He tenido fases bastante frustrantes, sobre todo con las lesiones que te obligan a empezar otra de cero. Estás ilusionada, quieres competir y de repente… otra lesión. Es muy duro. Ahora mismo estoy me encuentro bien físicamente, confío en que no me pase nada. Si uno no pierde esa ilusión y le sigue poniendo todas las ganas, al final casi siempre termina llegando la recompensa. Ojalá que en 2021 pueda competir hasta el final y pueda estar muchas horas en pista. Si todo sale bien, dentro un par de años podrán llegar los resultados”, confiesa la actual 737º del ranking WTA.

En ese arduo camino de superación le acompañará todo el equipo de BTT Tennis Academy, con un Vilaró encargado de ir marcando cada paso. “Lógicamente, ella ahora mismo tiene algo de desconfianza en su juego y en su físico, su rendimiento está muy condicionado a todas las lesiones que ha sufrido y que aún permanecen en su cabeza. Pero tiene todas las ganas del mundo por mejorar, por escuchar, por recuperar su nivel entendiendo todo el proceso que tendrá que pasar. Poco a poco va aceptando que hay que reconstruir todo su juego desde la base para ir apartando esa falta de competición, de confianza y expectativas no cumplidas. Se merece jugar con la libertad de poder perder, sin que nadie esté encima de ella. Aprender de cada partido, ya sea una victoria o una derrota”, apunta el catalán.

Todo ese cariño y entrega ya lo está notando Rebeka, quien afronta en 2021 la etapa más importante de su carrera, independizada en España y rodeada de un equipo que le brindará todas las facilidades. “Llevo casi dos meses aquí y de momento estoy súper contenta. Conozco al equipo de BTT desde el año 2009, cuando vine a Barcelona por primera vez y estuvimos entrenando en San Cugat. Recuerdo venir a la escuela por la tarde y tratar con todos los entrenadores. Siempre estuve colaborando alguna semana con ellos, pero nunca a tiempo completo. Esta vez tenía claro que quería cambiar algo en mi vida, llevaba tres años desde que me lesioné de la rodilla con muchos altibajos, jugando muy poco, así que pensé que BTT sería el sitio perfecto”, afirma con rotundidad.

Quizá esa sonrisa sea el primer paso para encontrar la calma que le permita a Masarova proyectar todo su potencial. ‘Pipo’ Maresma, su sombra en el día a día, confirma que estas primeras semanas no han podido ser más ilusionastes. “La veo muy feliz del paso que ha dado, muy tranquila. Pensé que esta primera fase no iba a ser nada fácil para ella, pero la veo contenta y convencida de haber dado este cambio. Evidentemente, seguro que tendrá sus miedos y mucho respeto por la nueva situación, como todo el mundo, pero yo la veo muy serena, sabe que necesita trabajar y confía el camino que ha escogido. La gran diferencia en este proyecto es que ha sido la jugadora la que ha dado el paso, la que ha venido a pedir ayuda, eso es una inyección de ilusión y motivación. Esperemos que en un par de años nos empiece a dar muchísimas alegrías”. Y que nosotros estemos ahí para contarlas.

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