“El rey ha muerto”

Diez años después del primer Grand Slam de Novak Djokovic, recordamos las palabras de la madre del serbio acerca del cambio en el trono.

Lo que les vamos a contar a continuación es un buen ejemplo de lo peligroso que resulta hablar antes de tiempo. Hablar después de una gran victoria, corrompido por la emoción y la falta de objetividad. Arrancaba el curso 2008 y el binomio más poderoso de la historia amenazaba con seguir estirando su leyenda. Roger Federer y Rafa Nadal se habían repartido los once últimos Grand Slams y, sinceramente, no parecía que la cosa fuese a cambiar. En concreto, el suizo defendía su corona en el Open de Australia de las dos últimas temporadas, pero un tripulante de última hora iba a retocar todos los planes. Novak Djokovic, con tan solo 20 años, le tumbaría en semifinales para luego amarrar la corona ante Jo-Wilfried Tsonga. Entonces ocurrió, la madre del balcánico se vino arriba y sucedió lo que todos nos temíamos.

“He de decir que, desde este torneo, mi hijo ya no ve a Federer como el maestro suizo o como el rey. Mucho menos después de ganarle el pasado viernes en las semifinales. Este título solo es el primero de los muchos que vendrán y, por supuesto, que el número 1 del mundo también llegará a su debido tiempo. En definitiva, como ya he repetido hace un momento, el rey ha muerto. ¡Viva el nuevo rey!”.

Aunque muchas de las cosas mencionadas aquí arriba se cumplieran (Novak hoy cuenta con 12 Grand Slams y más de 200 semanas como número 1 del mundo), uno tiene que reírse al recordar otras. Resulta increíble decir algo así cuando, apenas unos meses atrás, el serbio perdía con Federer la final del US Open, conquistando su cuarto cetro consecutivo en Nueva York. “La última vez que jugaron fue en Estados Unidos y allí mi esposo ya lo dijo, ‘ésta será la última vez que pierda ante Roger, ahora mismo está tan maduro como para competir ante él’, recordaba de nuevo Dijana acerca de las declaraciones de su marido Srjdan.

Tanto el padre, la madre como sus dos hermanos (Marco y Djordje) estuvieron dando su apoyo a Novak aquella quincena, la más importante de su carrera en aquel instante. “¿Te imaginas cómo me siento? Llevábamos muchísimos años esperando este momento y sabíamos que, después de ganar a Federer en semifinales, el título ya no se le podía escapar. Insisto, éste solo será el primero de muchos, ahora mismo estamos muy contentos, acaba de terminarse un ciclo para dar comienzo a uno nuevo”. ¡Como para no estarlo! según Dijana, acababan de dar muerte al viejo rey por un mucho más joven y apuesto.

No sé qué raíces tendrá Federer, si le pertenece alguna corona, si ha heredado tierras o si sus antepasados pertenecieron a la nobleza. Lo que sí sé es que ponerle la cruz a un jugador que con 27 años tenía 12 Grand Slams puede terminar sacándote los colores. Novak Djokovic no volvió a ganar un major hasta tres años después, en Australia 2011, después de pasar las dos temporadas más oscuras de su carrera, donde incluso se llegó a plantear la retirada. Ese bajón de rendimiento lo aprovecharon otros como Nadal, Del Potro… y por supuesto Roger. El de Basilea se acercaba a la treintena con la canasta luciendo ya 16 grandes, es decir, siendo ya el jugador con más Grand Slams de toda la historia del tenis masculino. No debieron sentar muy bien aquellos hechos a los papás del serbio, aunque todavía era 2011, lo más hardcore todavía estaba por llegar.

Que no se me enfaden los ‘Nolistas’, aquí también contaremos la parte buena del pastel. En aquel 2011, tres Grand Slams acabaron de confirmar que la ‘Era Djokovic’ estaba en camino, que aquel balcánico de sangre ardiente llegaba finalmente para quedarse y discutirle todos los títulos del calendario tanto a Federer como a Nadal. Hoy en día, es uno de los poquísimos tenistas que puede presumir de tener ganado el H2H ante el suizo (23-22) y ante el español (26-24), una hazaña que le llevó unos cuantos ejercicios de regularidad completarla a base de constancia, esfuerzo, fe y unas un buen saco de finales abordadas estando ellos dos al otro lado de la red. Una senda de éxito que se detuvo en Roland Garros 2016 debido al cansancio, el desgaste psicológico y las lesiones, combinación que apartó al de Belgrado de manera momentánea del tablero. Entonces, si el actual rey quedaba en fuera de juego, ¿quién sería ahora el nuevo rey?

En cierto modo, resulta hasta bonito equivocarse. ¿Quién de aquí pudo llegar a imaginar que pasaría esto? ¿Qué persona con la mente equilibrada imaginó a Federer levantando tres Grand Slams en doce meses de distancia? ¿Y verle ganar a Nadal cinco veces consecutivas? ¿Y recuperado el número 1 del mundo con casi 37 años? Lo mires por donde lo mires, suena casi milagroso, legendario, de cuento de hadas, como él mismo lo llama. Sin embargo, alguno tuvo la mala suerte de ofrecer su vaticinio con un micrófono delante… y eso ya sabemos que queda para siempre. Diez años después (¡una década!), Novak Djokovic sigue persiguiendo las huellas del hombre que venció en aquel Open de Australia 2008. El mismo que ha conquistado los tres torneos disputados esta temporada y que hoy aparece en lo más alto del ranking mundial. Larga vida al rey eterno.

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