Taylor Fritz aprovechó el Media Day previo a Roland Garros 2026 para pronunciarse con contundencia sobre uno de los grandes debates actuales del circuito: el reparto económico en los Grand Slams. El estadounidense aseguró que los jugadores empiezan a sentirse ignorados y dejó abierta la puerta a medidas más drásticas si la situación no cambia.
Más allá de su estado físico, habiéndose recuperado recientemente de una lesión de rodilla que le hace llegar a este torneo falto de ritmo y expectativas, Taylor Fritz centró buena parte de sus declaraciones en la necesidad de un reparto más equitativo de los ingresos generados por los grandes torneos y defendió que las peticiones de los jugadores están siendo razonables. También habló del desgaste mental de estar casi dos meses fuera del circuito y del dominio de Sinner.
El malestar de los jugadores con los Grand Slams
"He estado involucrado en las conversaciones con el resto de jugadores, como prácticamente todos los top del circuito. Y sinceramente, esto no va de querer más dinero. Va de querer algo que sea justo. A medida que los torneos generan más ingresos, nosotros queremos que el reparto refleje eso. Cuando ves que sucede lo contrario y que nuestra parte disminuye, es decepcionante".
"Hemos sido bastante pacientes y moderados con nuestras peticiones. Y creo que todos sentimos que es una falta de respeto que simplemente se nos ignore cuando el tenis está viviendo uno de sus momentos más saludables. Pedir contribuciones para el fondo de pensiones o mejores condiciones me parece algo completamente razonable. La ATP lleva mucho tiempo haciéndolo y los Grand Slams generan una enorme parte de los ingresos del deporte. No creo que estemos pidiendo nada exagerado".
La posibilidad de un boicot y la tensión creciente
"No quiero empezar a lanzar la palabra boicot así como así. Es algo muy serio y creo que los jugadores no deberíamos hacer amenazas de ese nivel si no estamos realmente preparados para llevarlas a cabo. Pero sí llega un punto en el que algo tiene que cambiar si seguimos siendo ignorados. Esa conversación probablemente tendrá que producirse".

La lesión de rodilla y la decisión de parar
"Mi equipo vino después de Miami y me dijo: 'Puedes ir a Montecarlo o al torneo que quieras, pero nosotros no vamos contigo'. Ahí la decisión se volvió bastante sencilla. Yo quería jugar Madrid y Roma, pero la realidad es que disputaba un partido con antiinflamatorios, me encontraba bien durante el encuentro y después volvía a sentir mucho dolor incluso tomándolos. No era sostenible".
"La prioridad era llegar bien a la temporada de hierba. Todos esos pequeños pasos y cambios de dirección sobre césped son muy exigentes para la rodilla, así que decidimos parar para curarla de verdad. Ahora siento que ya he superado la parte más complicada y puedo volver a competir sin irritarla demasiado".
El gran cambio físico durante su ausencia
"La idea no era ganar músculo, sino perder peso para quitar carga a la rodilla sin perder fuerza. Y pude conseguirlo. Nunca había estado en tan buena forma física. Perdí varios kilos y al mismo tiempo mejoraron todos mis registros en el gimnasio. Me hice más fuerte mientras adelgazaba. Trabajé muchísimo durante estos dos meses. Hice mucho cardio alternativo porque no podía jugar demasiado al tenis y seguí una dieta muy estricta, algo que nunca había hecho antes. Por eso publiqué aquellas fotos entrenando, porque estaba orgulloso del trabajo que hice".
El desgaste mental de estar lejos del circuito
"Este ha sido el periodo más largo que he pasado en casa desde el COVID. Incluso después de una pretemporada de cinco semanas ya vuelves algo oxidado, pero esto fueron dos meses completos. Es duro ver torneos grandes por televisión sabiendo que podrías estar allí jugando. Intenté no seguir demasiado el circuito porque no era fácil verlo desde fuera".
Su visión sobre el dominio de Jannik Sinner
"Ahora mismo para ganarle hace falta que alguien juegue un partido increíble y además gane los puntos importantes. Eso es precisamente lo que él hace mejor que nadie. Incluso cuando sus rivales tienen oportunidades, él consigue apagar cualquier reacción. También haría falta que tuviera un mal día o sintiera nervios, pero no ha mostrado señales de eso".
Las palabras de Taylor Fritz reflejan el creciente malestar de los jugadores con los Grand Slams y evidencian que el debate sobre el reparto económico seguirá escalando en los próximos meses. Mientras tanto, el estadounidense afronta Roland Garros 2026 con el objetivo de recuperar sensaciones tras una larga ausencia y volver a competir al máximo nivel físico.

