Roger Federer no tendrá un rival sencillo en la tercera ronda de Wimbledon. El suizo chocará con el alemán Mischa Zverev por un lugar en los octavos de final, un rival incómodo por su estilo de juego, que aprendió gracias a su padre, como comentó en la rueda de prensa posterior a su encuentro de segunda ronda. "Mi padre fue un gran jugador de saque y volea. Y yo a una edad temprana empecé a pasar mucho tiempo en la red, me di cuenta de que era algo natural (...). El jugador germano reconoce que ahora vive un gran momento, algo que no fue así en los últimos años. "Durante cuatro o cinco años no estuve en mi mejor forma. Muchas lesiones, empezaba a perder la motivación y a no entrenar tan duro como debería. Recuerdo cuando estuve parado por la muñeca, ese fue el punto más bajo".
Mischa Zverev: "Durante cuatro o cinco años no estuve a mi mejor nivel; perdí la motivación"

