A falta de unos pocos meses para que Sorana Cirstea cuelgue la raqueta, más de uno pensará que lo mejor está todavía por llegar. Y es posible, solo hace falta mirar el ranking y verla en el puesto #18 del mundo, su mejor clasificación de siempre.
Efectivamente, con 36 años todavía hay margen para romper barreras y explorar tus propios límites, esto es lo que viene haciendo Sorana Cirstea en sus dos últimas temporadas. Fue en diciembre del año pasado cuando la rumana decidió cargarse de valentía y anunciar su retirada a finales de 2026, adelantándonos sus planes de futuro y regalándose un último curso en activo. ¿Sería capaz de soportar esa presión de estar despidiéndose en cada evento que jugara? Un balance de 27-9 a mediados de mayo es suficiente para responder con mayúsculas a esta pregunta.
Es lo que pasa cuando te liberas, ¿no? Cuando por fin sueltas un poco y te olvidas del ranking, de los puntos, de las victorias y de todas aquellas cosas que una vez perseguiste y nunca llegaron. Porque teniendo una trayectoria inmaculada por tiempo y forma, la realidad es que Sorana Cirstea podría haber ganado mucho más de lo que ha ganado hasta el momento. Profesional desde 2006, es increíble pensar que la rumana solo reunió cuatro títulos individuales de categoría WTA 250 y dos cuartos de final en torneos de Grand Slam. Por ciertos, estos dos cuartos separados por una brecha de 14 años: Roland Garros 2009 y US Open 2023. Nunca fue la más regular y eso, seguramente, sea la respuesta a la pregunta.
Y de repente, con la treintena ya bien avanzada, sin ningún objetivo que perseguir y con muchos kilómetros ya en el motor, la mente se desata y el físico responde como nunca antes. Solo de esta manera puede alguien ganar en menos de cinco meses a rivales como Jelena Ostapenko, Eva Lys, Anastasia Potapova, Emma Raducanu, Linda Noskova, Diana Shnaider, Elise Mertens o Aryna Sabalenka entre otras. De ahí que haya pasado de pelear por mantenerse en el top50 a irrumpir por primera vez dentro del top20 mundial. ¿Entendéis ahora el refrán que dice que mejor tarde que nunca?

Sorana Cirstea y un récord difícil de batir
Sumando victoria tras victoria, Cirstea ha conseguido llegar al lugar donde todos pensamos que algún día llegaría, solo que no a los 36 años. Esa regularidad que no fue capaz de encontrar con 18, con 22 o con 31 le ha llegado ahora, a seis meses de colgar la raqueta para siempre. De esta manera se convierte en la jugadora más veterana de la historia del tenis en poner los pies por primera vez entre las 20 mejores de la clasificación. No se me ocurre mejor premio después de haber ganado en Roma, también por primera vez en su vida, a la actual número uno de mundo del ranking. Aquí le tocó a Sabalenka salir en el cartel para que la rumana pudiera cumplir este sueño.
Visto lo visto, no es descabellado ver en Sorana Cirstea alguna reminiscencia de Danielle Collins, otra mujer que tocó su techo en el momento de anunciar su adiós definitivo del tenis profesional. Es cierto que luego ese adiós no fue definitivo, decidió darse una temporada más y ahí fue cuando llegó el desastre. Ahora la estadounidense anda comentando tenis en televisión, arrepentida seguramente de no haber bajado el telón cuando más arriba estaba. Tendremos que esperar un tiempo para ver cómo maneja Sorana esta situación tan compleja. En su mejor momento, con su mejor ranking y más realizada que nunca, la rumana tendrá que sentarse estos meses y tener una conversación consigo misma. Tome el camino que tome, lo celebraremos.

