Kei Nishikori no tiene en la hierba su hábitat natural, y no solo en lo concerniente a resultados. El nipón nunca ha alcanzado los cuartos de final en Wimbledon pero por si esto fuera poco, lleva cinco torneos consecutivos disputados sobre esta superficie, retirándose o no presentándose a última hora a pesar de estar inscritos. El de Shimane parece sufrir mucho con la exigencia de jugar muy agachado y suele tener molestias en la espalda como las que le hicieron retirarse del torneo ATP 500 Halle 2017. El pasado año se retiró en octavos de final de Wimbledon cuando jugaba contra Marin Cilic.
Nishikori y su fobia a la hierba

