¿Por qué sólo salen casos de dopaje de tenistas que no conoce nadie?
Tras conocerse la suspensión ayer de dos nuevos tenistas (que no tenían ranking), repasamos los últimos sancionados por la ITF en materia de dopaje. Todos desconocidos.
Ayer conocimos la suspensión de otros dos tenistas por dopaje, el español José Manuel Román, que dio positivo por cocaína y suspendido por cuatro años y el venezolano Rafael Martínez por cannabis, suspendido dos meses. Esos dos tenistas no tenían ranking. Haciendo un repaso a los últimos sancionados por la ITF, casualmente, todos son tenistas de torneos Futures, muchos de ellos con un ranking muy bajo o directamente sin él y que incluso difícilmente se podría llegar a decir que son profesionales de este deporte. ¿Por qué la ITF sólo caza a este tipo de tenistas?
La Federación Internacional de Tenis posee un apartado en su página web referida a los casos de dopaje y que todo el mundo puede tener acceso desde aquí. Ahí se puede echar un vistazo a los últimos casos de dopaje en el mundo del tenis. A los dos mencionados anteriormente y que se hicieron oficial ayer, los dos en el mismo torneo, en el Future de Martos, en España, se suman en los últimos tiempos los casos de Kateryna Kozlova y de Hamas Abbas Janahi, los dos también dando positivo en el mismo torneo, en este caso en Dubai, y por la misma sustancia, dimetilbutamina, un estimulante. Kozlova sí que disponía de un ranking bastante decente como es el 102 pero Hamas Abbas, al igual que los dos casos de ayer, no tenía ranking e incluso hacía bastante tiempo que no disputada un partido oficial. Hay que mencionar que la chica tuvo una rebaja de dos años a tan sólo seis meses al haber admitido que la sustancia fue tomada a través de un doctor del que no dio más información.
Seguimos analizando más casos de dopaje por parte de la ITF y encontramos en abril la suspensión de François Trawalter, un hombre de 44 años que juega en silla de ruedas. En abril, encontramos la sanción por dos años a Marcela Pereira Alves, de 20 años, que dio positivo en un torneo ITF en España. Marcela tenía de ranking el puesto 1.117. También sancionaron por un año a una chica sin ranking, Madalina Capraru, de 16 años.
En marzo es cuando nos encontramos un caso de un tenista medianamente conocido como es el caso del estadounidense Wayne Odesnik que llegó a ser top 100 en su día. Cuando la ITF comunicó que dio positivo por varias sustancias, Wayne ya estaba retirado a sus 29 años, curiosamente. Odesnik dio positivo en tests realizados fuera de competición y ya había dado positivo por dopaje cinco años atrás por lo que la suspensión es de por vida. Y si seguimos buscando más casos antiguos, todos en torneos menores y de tenistas desconocidos totalmente como Bradley Mousley, de 18 años, Paco Climent, de 16, Philipp Aleksanyan, de 18 o Manuel Pérez Esteve, de 19.
Es llamativo cuanto menos que absolutamente todos los casos de doping que se hacen oficial por parte de la ITF son de tenistas sin ranking o de una clasificación muy baja, en torneos menores y estando algunos de ellos retirados, como es el caso de Odesnik. Al que les escribe le llega a chocar que Kozlova, la chica mencionada anteriormente, viera rebajada su sanción de dos años a seis meses sólo con decir que la sustancia la tomó a través de un médico del que no dio más información. Me recuerda al caso de Andre Agassi, del que todos hemos sabido por su libro. El estadounidense reconoce que tomó cristal y que dio positivo en un control antidoping pero que se libró al escribir una carta a la ATP alegando que la tomó por error al beber de un vaso ajeno. Excusa que él mismo reconoce que fue inventada y por la que se libró de una sanción que habría destruido su carrera. ¿Tan fácil es evadir una sanción tan sólo diciendo que la tomaste por error?
Sí que hubo casos de tenistas muy conocidos como el de Richard Gasquet. El francés dio positivo por cocaína pero fue absuelto tras alegar que su positivo se produjo al besar a una chica que había consumido esta droga aquella noche. O Marin Cilic, que en 2013 fue sancionado nueve meses (luego reducido a sólo cuatro) por consumir un estimulante. El croata fue incluso a juicio ya que alegó que la sustancia por la que dio positivo fue consumida por error, incluida en un producto de glucosa comprado en una farmacia. Tampoco hay que olvidar el caso de Viktor Troicki que fue sancionado 18 meses por negarse a realizar un control sanguíneo.
Existen muchas dudas en torno a esto y es mucha la gente que anda interesada en saber qué ocurre realmente y por qué la ITF sólo se limita a poner sus esfuerzos en torneos menores y sobre tenistas totalmente desconocidos. Por otro lado, llama la atención que una vez cazado el deportista, sea tan fácil conseguir una rebaja en la sanción, o incluso ser absuelto, alegando que lo has consumido por error dando una excusa, en varios casos, un tanto inverosímil.