Musetti vuelve a ganar un título... ¡cuatro años después!
Desde 2022 llevaba Lorenzo Musetti sin levantar un título. Hasta este domingo, cuando el italiano por fin se ha quitado la espina en Lyon derrotando a Taylor Fritz en la última ronda. Una victoria que le devuelve toda la confianza y nos hace ilusionarnos de nuevo con el revés a una mano.
Lorenzo Musetti necesitaba una semana así tras haber sufrido tanto estos últimos meses. Han sido cuatro años persiguiendo un título que siempre parecía escaparse en el último momento, pero el italiano ha encontrado por fin su recompensa en el ATP 250 de Lyon. El carrarino derrotó a Taylor Fritz por 6-3 y 6-4 en una final extraordinaria, conquistando el tercer título ATP de su carrera y poniendo fin a una racha de nueve finales perdidas consecutivamente.
No fue una victoria más, queda claro. Musetti llegó al desenlace después de sobrevivir a unos cuartos de final de 3h35min ante Van Assche y de salvar cuatro bolas de partido en las semifinales contra Cobolli. Cuando parecía que la semana podía terminar de la manera más cruel, el italiano encontró la manera de resistir. Y cuando llegó la final, ofreció una de sus mejores actuaciones de la temporada, dominando a un rival de la categoría de Fritz con una autoridad incontestable.
Una final para cambiar la dinámica
Los números explican la dimensión de su exhibición. Hoy Musetti terminó el encuentro con 19 golpes ganadores y apenas 11 errores no forzados, sin conceder una sola bola de break a su adversario. Una demostración de solidez y precisión que le permitió controlar la final de principio a fin y cerrar el partido en dos sets. Además, el italiano conquistó en Lyon su primer título bajo techo, añadiendo una nueva página a su trayectoria.
MUSETTI'S MOMENT 🙌 The Italian defeats Fritz 6-3 6-4 to claim the Lyon trophy! #GrandPrixAuvergneRhoneAlpes https://t.co/ncAXifGlVT
— Tennis TV (@TennisTV) October 25, 2026
Para encontrar su anterior celebración hay que retroceder hasta octubre de 2022, cuando levantó el trofeo en Nápoles ante su público. Aquella temporada también había conquistado Hamburgo, derrotando a Carlos Alcaraz en la final. ¿Se acuerdan, verdad? Pues desde entonces las oportunidades se sucedieron sin éxito: siete finales perdidas en el circuito ATP y otras dos en torneos Challenger. Una secuencia difícil de digerir para un jugador acostumbrado a convivir con las expectativas que genera su exquisito tenis.
Por todos estos motivos y muchos otros personales, Lyon supone mucho más que el tercer título de su carrera. Musetti se convierte en el cuarto italiano que levanta un trofeo ATP en esta temporada y, sobre todo, rompe una barrera mental que amenazaba con acompañarlo demasiado tiempo. Después de resistir durante toda la semana, encontró la recompensa cuando más importaba.
El talento nunca había desaparecido, aunque más de uno lo llegara a poner entre paréntesis. Tampoco la capacidad para competir contra los mejores, aunque llovió demasiado tiempo bajo su paraguas. Lo que faltaba era ese domingo en el que todo encajara y hoy Musetti ya lo tiene. Cuatro años después, vuelve a ser el campeón que todos esperaban.