Mirka Federer conoció a Roger Federer cuando aún no había ganado un título ATP. Su disciplina y apoyo fueron claves en la transformación del campeón suizo.
Mirka Federer conoció a Roger Federer cuando aún no había ganado un título ATP. Su disciplina y apoyo fueron claves en la transformación del campeón suizo.
La eslovaca, retirada del tenis hace justo veinte años, sacrificó su carrera deportiva para administrar la de su marido: "Si él gana, es como que yo ganara".