Mirka Vavrinec emociona al mundo al descubrir al Federer que no conocían: “Lo que más me enorgullece es quién eres cuando nadie mira”
Mirka Vavrinec convirtió la ceremonia de ingreso de Roger Federer en el Salón Internacional de la Fama del Tenis en algo mucho más profundo que un homenaje a uno de los mejores jugadores de la historia. Frente al micrófono, la suiza repasó más de dos décadas de vida compartida y dejó claro que, para ella, el mayor legado de su marido no se encuentra en sus 20 Grand Slam, sus 103 títulos ATP o sus récords, sino en la persona que existe lejos de las pistas.
“Roger y yo nos conocimos en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000. Él tenía 18 años y yo 21. Sí, yo era la mujer mayor”, recordó entre risas. Federer, por entonces sin un solo título ATP, insistió hasta conquistarla. “Afortunadamente, fue persistente”, bromeó Mirka, antes de recordar cómo ella misma llegó a ayudarle a calentar antes de algunos partidos. Incluso evocó una divertida frase de Andy Roddick tras perder con Federer en Cincinnati: “No puedo creer que haya perdido contra un chico cuya novia le calentó”.
Pero aquella anécdota dio paso al verdadero corazón de su discurso. Mirka explicó que una de las cualidades que más admiró desde el principio fue la necesidad de Federer de tener cerca a las personas que quería. Una característica que, con el paso de los años, terminó definiendo su vida.
La primera ley en el código Federer: “La familia es lo primero”
La emoción creció cuando habló de sus cuatro hijos. Al descubrir que esperaban gemelos, Mirka pensó que sus días viajando por el circuito habían terminado. La respuesta de Federer fue inmediata: 'Entonces no quiero, dejaré de jugar'. “No estaba siendo dramático. Lo decía en serio. Así es Roger. Su familia es lo primero”, relató. Finalmente encontraron otra solución y los pequeños Myla, Charlene, Leo y Lenny crecieron viajando por el mundo junto a sus padres.
Mirka describió entonces al Federer que las cámaras nunca pudieron mostrar: el padre que leía cuentos antes de dormir, jugaba con sus hijos, les preparaba el baño y encontraba tiempo para ellos después de ganar o perder. Y ahí llegó la frase que resumió toda su intervención. “Los trofeos y los récords son extraordinarios, pero solo son una parte de su legado. Lo que más me enorgullece no es lo que Roger consiguió cuando el mundo estaba mirando. Es quién es cuando nadie está mirando”.
Antes de presentarlo oficialmente como nuevo miembro del Salón de la Fama, Mirka cerró mirando a su marido: “Gracias por elegirme a mí y a nuestra familia cada día. Compartir tu vida ha sido uno de los mayores privilegios y alegrías de la mía. Esta noche es un honor presentar a mi marido, mi mejor amigo y ahora nuevo miembro del Salón Internacional de la Fama del Tenis”.