"Todo el entorno de Roger le desaconsejó que iniciara una relación con Mirka"
Lo dice Sven Groeneveld, quien era entrenador jefe de la Federación Suiza de Tenis cuando Federer y Vavrinec se conocieron en Sidney 2000.
Dicen que hacer caso a los consejos de los más allegados es una prueba de sabiduría, pero aún mucho más lo es valorarlo todo y tomar tus propias decisiones si estás convencido de que es lo mejor. Esto es lo que pensará Roger Federer cuando eche la vista atrás a uno de los momentos más importantes de su vida; aquel en el que conoció a Mirka Vavrinec y se dio de bruces con el amor. Todo parece idílico en la pareja entre suizo y eslovaca después de 20 años transcurridos desde esos Juegos Olímpicos de Sidney 2000 en el que sus caminos se cruzaron cuando ambos competían. La historia de su enamoramiento es preciosa, pero mucho más lo es comprobar el excelente equipo que han formado juntos.
Apenas tenía 18 años el bueno de Roger cuando conoció a la que hoy en día es su esposa y madre de cuatro retoños, de la que ha hablado maravillas en varias ocasiones. Su carrera tenística estaba en los albores y aunque su talento estaba fuera de duda, ni los más optimistas podrían imaginar en que ese joven suizo que seguía perdiendo los nervios en la pista con más frecuencia de la recomendable, llegaría a ser favorito en el debate por erigirse en el mejor tenista de la historia. A esa edad y con una vida itinerante como es la de un deportista de élite, las compañías de las que te rodeas pueden marcar absolutamente el camino y es por ello por lo que Federer, apenas unos meses después de haber conocido a Mirka, se decidió a preguntar a su entorno.
Esto es lo que expresó Sven Groeneveld, el que en esos momentos era entrenador jefe de la Federación Suiza de Tenis, en un Instagram Live. "Roger preguntó a todas las personas cercanas a él sobre qué opinión tenían acerca de Mirka y si veían adecuado que empezara una relación seria con ella. Todos se lo desaconsejaron. Por fortuna, no hizo caso a nadie. Creo que esa fue la mejor decisión de su vida", aseguró el afamado entrenador, que ha tutelado a figuras como Mónica Seles, Mary Pierce, Ana Ivanovic, Michael Stich o Caroline Wozniacki. Resulta chocante conocer esta información y hacer ver cómo la vida puede tomar rumbos inesperados en factor de una sola decisión. ¿Qué hubiera sido de Roger Federer si hubiera hecho caso a su entorno y no a su corazón? Parece evidente que Mirka Vavrinec ha sido clave en la felicidad del suizo, tanto dentro como fuera de la pista.