Después de una gira calamitosa, el tenista rusa baja sus objetivos al mínimo en el último Grand Slam de la temporada. Un lugar que siempre se le dio bien y donde espera recuperar su identidad.
El alemán, sabiendo perfectamente, la presión que le iba a caer en esta edición con la ausencia de Jannik Sinner, no tardó en despejar balones fuera para no cargarse de responsabilidad antes de tiempo.
En su último torneo de Grand Slam, el japonés se quedó a las puertas del cuadro principal al perder contra Sakamoto en última de previa. Después de recibir un merecido homenaje, el japonés dejó un discurso que merece la pena escuchar.