Mirra Andreeva dejó una gran reflexión sobre su futuro en los Grand Slam, rebajando cualquier tipo de presión pese a su enorme proyección. La rusa reconoció que, en el tenis femenino, es difícil prever dónde puede llegar la gran oportunidad. “Sinceramente, es difícil saberlo. Tengo muchos altibajos y no sé en qué superficie jugaré mejor. Un Grand Slam es un Grand Slam. Si llega en Wimbledon, genial; si es en Australia, también. No soy exigente con eso. Solo intento centrarme al 100% en cada torneo”, explicó. Además, Andreeva también desveló el esfuerzo detrás de su buen momento en tierra batida: “La preparación fue durísima. Llegaba a casa muerta, como si fuera una pretemporada otra vez. Pero parece que está dando resultados”.
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