Zverev se quita presión antes de empezar: “En este US Open soy uno de los 128 favoritos”
El alemán, sabiendo perfectamente, la presión que le iba a caer en esta edición con la ausencia de Jannik Sinner, no tardó en despejar balones fuera para no cargarse de responsabilidad antes de tiempo.
Con la ausencia de Jannik Sinner en este US Open 2026, el cuadro no miente cuando miramos a lo más alto: Alexander Zverev parte como el principal favorito al título. Aunque esto es solo lo que dice la teoría, como bien sabe el alemán, que no tardó en quitarse la presión de encima.
El de Hamburgo tuvo este viernes su cita con el Media Day y conocía perfectamente por dónde irían las preguntas. En una temporada donde levantó por fin ese primer Grand Slam, además de hacer final en el siguiente, el alemán llega a Nueva York con una mirada completamente distinta a cursos anteriores. Y si encima tenemos en cuenta que no estará Sinner y que Alcaraz vuelve entre algodones, es normal pensar en Sascha como el gran rival a batir. ¿Pero qué piensa él?
Cinco años después, la herida de 2020 sigue ahí
“Sigo sintiendo que debería haber ganado en 2020, eso no cambia. En general, por supuesto que hay cierto nivel de satisfacción para mí por haber ganado finalmente un Grand Slam. Creo que lo he dicho un millón de veces. Pero también te das cuenta de una cosa: una vez ganas uno, quieres ganar más. Quieres seguir adelante y quieres jugar tu mejor tenis cada vez que estás en una pista. Siento que lo hice después de Roland Garros y luego no lo he hecho en los dos últimos torneos. Pero definitivamente siento que mi juego está volviendo y que ha ido mejorando en cada sesión de entrenamiento. Espero poder mostrar aquí de nuevo mi mejor tenis”.
El número uno del cuadro no cambia su objetivo
“Creo que ser cabeza de serie es bonito y demuestra que has estado jugando bien, pero creo que lo más importante es qué nombre aparece al final del cuadro y quién sigue aquí dentro de dos semanas. Creo que ese es el principal objetivo de todos los que están en el cuadro. Siento que soy uno de los 128 jugadores favoritos que hay en el cuadro, nada más”.
Una familia de tenistas, sin rivalidades
“La parte negativa es que mi hermano es un gilipollas, en general. Está justo ahí y ni siquiera está escuchando lo que estoy diciendo, así que bien. No, creo que no hay muchas desventajas. Por suerte, mi hermano y yo nos llevamos diez años, así que nunca hubo realmente una rivalidad entre nosotros. Él siempre quiso lo mejor para mí y yo siempre quise lo mejor para él. Incluso cuando le acompañaba a los torneos siendo muy joven, entrenaba conmigo, lo cual fue increíblemente amable por su parte. Pude ver el circuito desde una edad muy temprana, incluso cuando todavía no jugaba en él, y creo que eso fue una enorme ayuda y un gran paso porque quizá no estaba tan nervioso cuando llegué al circuito, ni cuando jugaba contra profesionales al principio, porque los había visto y conocido durante años. Crecer en una familia de tenis depende mucho de las personalidades que haya dentro de esa familia. Sigo creyendo que tengo unos familiares bastante inteligentes. Creo que mi padre es bastante inteligente en lo que hace. Entiende que hay que separar en determinados momentos su papel de entrenador y el de padre. Cuando estamos en un torneo, simplemente es mi entrenador, y creo que eso ayuda bastante”.
El peligro de los padres que quieren controlarlo todo
“Creo que mi hermano, en general, es bastante inteligente. Se puede ver en las diferentes cosas que hace más allá del tenis, una vez que su carrera tenística terminó, en cierto modo. Así que depende mucho. Sé que también hay padres de tenistas que están locos. Y eso no ayuda, porque si intentas controlar cada aspecto de la vida de tu hijo, incluso cuando tiene 25, 26 o 27 años, y en algún momento tiene una vida personal, cosas fuera de la pista, e intentas controlar cada aspecto de ella, creo que nunca es beneficioso. Pero si tienes padres de tenistas inteligentes como los que tenemos ahora en el circuito, pienso en el padre de Ben Shelton, que es increíblemente inteligente, o en el padre de Casper Ruud, que es increíblemente inteligente. Tengo la suerte de poder decir lo mismo de mis padres. Creo que entonces es beneficioso y ayuda”.
Nishikori, un talento condicionado por las lesiones
“Es un tenista increíble. Lo demostró cada vez que regresaba de una lesión. Cada vez que volvía de una lesión terminaba en el top10 o muy cerca del top10. Creo que su carrera habría sido una de las mejores, quizá a un nivel similar al de Murray o Stan Wawrinka, si no hubiera sufrido tantas lesiones, porque estuvo lesionado muchas veces, especialmente durante su mejor etapa. Una vez llegó al número 4 o al número 5 del mundo, se lesionó cada vez. Así que diría que en ese aspecto tuvo un poco de mala suerte, pero desde el punto de vista tenístico fue increíble”.
Zverev opina sobre la lesión y el regreso de Alcaraz
“Sé lo que quieres decir, pero es muy diferente porque creo que es una lesión diferente. La muñeca nunca es fácil, eso seguro. Lo sé porque mi hermano también tuvo una lesión de muñeca y lleva tiempo volver después de una lesión así. Creo que lo mío fue diferente, porque me rompí siete ligamentos y me fracturé dos huesos y tuve que pasar por una operación. Tardé un año en volver, así que fue un poco diferente. Siento que probablemente él esté ahora al mismo nivel físico, si no mejor, porque seguramente durante los últimos cuatro o cinco meses ha hecho mucho trabajo físico, algo que yo no podía hacer porque no podía caminar. Espero que esté un poco oxidado durante el primer o segundo partido, pero una vez que supere eso, creo que será un candidato al título, seguro”.
La confianza que le sostuvo en su peor momento
“En 2022 hubo muchas incertidumbres y estoy seguro al cien por cien de que ellos también las tenían sobre si alguna vez iba a volver a estar a este nivel. Nadie podía saberlo con certeza. Pero nunca me lo mostraron. Nunca hablaron conmigo de ello. Las conversaciones eran más del tipo: ‘Cuando vuelvas, podemos mejorar esto y esto, vas a ser el mejor, puedes volver a estar a este nivel o puedes ganar este tipo de torneos’. Eran más ese tipo de conversaciones. Era algo parecido a lo que hice conmigo mismo en Roland Garros: una especie de falsa confianza y de mentirte a ti mismo diciéndote que todo va a salir bien y que vas a ser el mejor. Ellos hicieron mucho eso conmigo cuando estaba en mi punto más bajo. Creo que fue muy útil para mí hace unos años”.