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Alcaraz relata su sufrimiento ante Basilashvili: "Ha sido una montaña rusa"

El murciano hizo balance de su segunda victoria en Viena, un duelo ante Basilashvili donde nos mostró su mejor tenis y donde también nos demostró que sabe sufrir cuando sube la temperatura. Con todo ello, un análisis positivo antes de cruzar hasta los cuartos de final.

Alcaraz explica su sufrimiento ante Basilashvili: "Fue una montaña rusa". Fuente: Getty

El típico partido que parece una cosa y luego acaba siendo otra. Traducido a lo que hemos visto esta tarde en el ATP 500 de Viena, el típico partido que arranca fácil y luego se complica. Hoy Carlos Alcaraz salió vencedor ante Nikoloz Basilashvili, feliz de dar un pasito más esta semana en el torneo austriaco.

El propio Alcaraz terminó satisfecho con su rendimiento, especialmente por la manera en la que arrancó el partido. "Creo que jugué un gran tenis desde el principio hasta la última bola. Estoy muy contento con el rendimiento que ofrecí hoy", explicó después del encuentro en los micrófonos de TennisTV. El número uno español reconoció que durante la primera manga se sintió especialmente cómodo, golpeando la pelota con una confianza que le permitió llevar la iniciativa y evitar que su rival encontrara la manera de hacerle daño.

"En el primer set estaba golpeando la pelota de manera increíble. Me sentía genial en la pista y tenía la sensación de que no podía hacerme daño con su juego", señaló el murciano, satisfecho con la autoridad que mostró durante ese tramo del partido.

Una montaña rusa en el desempate

Sin embargo, el guion cambió en el segundo parcial. Alcaraz comenzó de la misma manera, pero un juego al servicio, cuando sacaba con 3-2, abrió la puerta a la reacción de Basilashvili. "Cometí un par de errores, él subió su nivel y le dejé volver al partido", reconoció el español, consciente de que ese pequeño bajón permitió al georgiano recuperar terreno y convertir el desenlace en una batalla mucho más ajustada.

A partir de ahí, cada juego adquirió una importancia especial hasta desembocar en un desempate que Alcaraz describió como una auténtica montaña rusa. Ambos tuvieron oportunidades claras para decantar la balanza, pero también dejaron escapar opciones que parecían decisivas. "Él tuvo bolas bastante fáciles para ganar el set y yo tuve bolas bastante fáciles para ganar el partido", resumió el de El Palmar.

La diferencia estuvo en quién logró resistir cuando el encuentro más apretaba. Alcaraz valoró especialmente su capacidad para reaccionar después de haber dejado escapar sus primeras oportunidades y acabar cerrando el triunfo en dos sets. "Estoy contento con la manera en la que luché para volver y terminar ganando en dos mangas", concluyó.

El murciano continúa así su camino en Viena con una victoria que combina tenis de alto nivel, capacidad de reacción y una dosis de sufrimiento. Antes de recibir a Tommy Paul, hay que ser conscientes que también se construyen los títulos cuando el partido deja de ser una exhibición y obliga a encontrar soluciones.