Djokovic reconoce dificultades en Basilea: "Hay bastantes cosas que puedo hacer mejor"
El serbio tuvo que sudar más de la cuenta en su primer partido en Basilea, pero terminó encontrando la fórmula para remontar a Humbert y avanzar de ronda en Basilea. Antes de cruzar con Struff en octavos de final, el balcánico analizó lo mejor y lo peor de su partido de este miércoles.
Novak Djokovic necesitó tres sets para superar su primer examen en Basilea, pero terminó encontrando la fórmula para doblegar a un Ugo Humbert que le exigió desde el primer intercambio. El serbio regresaba al torneo suizo 15 años después de su última participación, pero ni mucho menos le esperaba allí una tarea de coser y cantar. Después, en declaraciones a pie de pista, reconoció tanto el mérito de su rival como las dificultades de su propio estreno bajo techo.
"Fue un partido muy igualado, muy intenso desde el principio. Estaba golpeando la pelota de maravilla, siendo súper agresivo y quitándome mucho tiempo", explicó Djokovic sobre su oponente. "Sinceramente, estuve bajo sus ataques desde el primer punto", confesó. Una descripción que refleja el guion de un encuentro en el que Humbert consiguió imponer su ritmo durante buena parte del primer set y obligó al balcánico a buscar soluciones para cambiar la dinámica.
Djokovic explica la clave de su remontada ante Humbert
La remontada comenzó a construirse al inicio de la segunda manga, cuando Djokovic consiguió salvar varios puntos de break que podían haber complicado todavía más su situación. A partir de ahí, empezó a sentirse más cómodo con la velocidad de pelota del francés y encontró una mayor regularidad para tomar el control del partido. "Fue realmente duro durante un set y medio, pero conseguí encontrar mi ritmo al comienzo del segundo set y salvar algunos puntos de break cruciales. Después de eso, empecé a sentirme un poco más cómodo con su ritmo", detalló el serbio.
Djokovic no escondió la dificultad del desafío. Humbert le obligó a trabajar cada oportunidad en unas condiciones especialmente rápidas, donde los servicios adquieren un peso decisivo y las opciones de ruptura escasean. "Fue un enorme desafío, una gran carga y un obstáculo, pero conseguí encontrar las soluciones en un partido complicado", resumió, satisfecho por haber salido adelante.
El triunfo también sirvió para tomar contacto con una superficie que todavía necesita explorar esta temporada. "Es mi primer partido bajo techo, así que esperaba estar un poco oxidado", admitió Djokovic, que calificó el sorteo de primera ronda como exigente. Sobre Humbert, insistió en que se trata de un jugador rápido, con un gran servicio y capaz de atacar desde cualquier posición.
La autocrítica llegó acompañada de una conclusión muy propia de un competidor de su calibre. "Sé que hay bastantes cosas que puedo hacer mejor, pero una victoria es una victoria y hoy me quedo con ella», afirmó. Quince años después de su última aparición en Basilea, Djokovic volvió a celebrar un triunfo en territorio suizo. No fue una exhibición ni la actuación más cómoda de su temporada, pero sí una remontada que le permite seguir avanzando mientras ajusta su juego a las condiciones bajo techo.