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Zverev, al fin en la cima del mundo: "Ser número uno casi con 30 años es muy especial"

El alemán concedió su primera entrevista como número uno del mundo y definió este éxito como un "viaje compartido" junto a su familia y equipo.

Zverev es el nuevo número uno del mundo.

Han pasado muchísimas cosas en el día de hoy, desde el sorprendente batacazo de Novak Djokovic en Basilea hasta el show de Carlos Alcaraz en el tiebreak de su segundo set en Viena. Es cierto, pero hay un nombre que protagoniza el gran hito del día, alguien que ha recogido hoy, al fin, los frutos de su consistencia, regularidad y carácter ganador, especialmente en los Grand Slams. Hablamos de Alexander Zverev, que con una victoria sobre Tallon Griekspoor en los octavos de final del ATP Viena 2026 se ha asegurado ser número uno del mundo por primera vez en su carrera deportiva.

Él mismo no esconde que era cuestión de tiempo, pero sus triunfos le permiten arañar una semana extra, antes de que los puntos de las ATP Finals de Jannik Sinner se descuenten del casillero. El alemán sube a la cima del mundo en un torneo especial para él, en la capital austriaca, donde se siente tremendamente arropado. Es una meta más alcanzada en un camino que no siempre fue de rosas, pero al que Sascha se sobrepuso en numerosas ocasiones, apartando obstáculos hasta encontrar su recompensa mientras otros chocaban con su físico o la inconsistencia. Hoy, Zverev ya puede hablar como número uno del mundo... y precisamente desde los vestuarios del torneo vienés se sinceraba por primera vez sobre lo que significa sumarse a un exclusivísimo club de privilegiados y reyes del circuito.

Esto ha dicho Alexander Zverev en sus primeras palabras como número uno del mundo

Sobre la gesta que ha certificado hoy

"Sí, es una sensación especial, es distinto a ganar el torneo, es diferente a tener éxito una vez. Tienes que ser muy consistente y mostrar muy buen nivel a lo largo de todo el año para llegar aquí. Conseguir esto casi con 30 años es una sensación especial, porque nunca sabes cuánto tiempo de más tienes para lograr algo así. Por eso estoy muy feliz por este logro".

¿Pensaba que ocurriría antes de los 30 años?

"Bueno, no pensaba que fuese a ocurrir después de los 30 años (sonríe). En general, eso sí, todo el año ha sido algo muy especial. He alcanzado muchos de mis grandes sueños. Ser número uno del mundo, claro, es la guinda del pastel. Siempre estás feliz cuando logras nuevos éxitos, y más si son tan especiales como este. Aún así, es una sensación algo extraña, porque sé que mañana tengo que saltar de nuevo a la pista, no es que hayas ganado un torneo y estás libre y puedes disfrutarlo, hoy tengo que hacer todas mis rutinas, mi fisioterapia, el trabajo que hago con mi equipo, y mañana de vuelta a pista. Por eso es una sensación distinta a si el torneo ya hubiese acabado".

Sobre una posible celebración de este hito pronto... aunque quizás no se dé hasta que haya acabado la temporada

"No lo voy a celebrar hoy, eso seguro. Espero a final de semana, quizás algo pequeño, porque el martes o el miércoles volveré a estar en la pista en París. Nuestra temporada sigue, aún no ha finalizado. Cuando acabe el año, eso seguro, me tomaré un descanso. Me iré a las Maldivas, como siempre. No sé si habrá una celebración especial. Nos quedan tres grandes torneos por delante: un Masters, las ATP Finals y la Copa Davis. Aún tengo grandes objetivos en el horizonte este año, y por supuesto Viena, que aquí seguimos y aún hay mucho por ganar. Aún tengo que concentrarme para lo que se avecina".

El camino compartido con su padre, la primera persona a la que abrazó tras ganar hoy y saber que será número uno del mundo

"Creo que está muy orgulloso de mí. Para mí, siento que esto lo hemos logrado todos juntos. También toda mi familia y todo mi equipo. Mi equipo no ha cambiado demasiado en los últimos 15 años, desde que llegué al circuito. Por eso este logro es de todos nosotros, y por eso creo que deberíamos celebrar todos juntos. Si mi padre quiere hacer una celebración propia en algún momento, puede hacerla, me encantaría verla (sonríe). Mi madre ahora está en Mallorca. Ya he hablado con ella, lo que hemos logrado es muy especial. Está en Mallorca con sus tres nietos, están en la Academia de Nadal, todos juegan al tenis y están allí en un campamento. Está muy ajetreada ahora mismo, la verdad".

¿Había nervios en su familia y en su madre estos días?

¿Nervios? No creo que ya sientan nervios, porque estaba claro que en algún momento acabaría siendo número uno. Era cuestión de tiempo. Es especial que haya ocurrido aquí, en Viena. Como dije otras veces, en esta ciudad siento que el público está siempre de mi lado, es un estadio increíble en el que siento que la gente me apoya. Por eso es especial haberlo logrado aquí".