El francés, uno de los jugadores más peculiares del circuito, acumula siete años sin ganar un partido en un gran torneo de tierra batida... y se mantiene, a sus 37 años, en el top-50 del ranking.
El francés, que se impuso a Mensik en su debut en Queen’s, es uno de los tenistas más peculiares de la ATP: encuerda sus raquetas a 9 kilos, no sabe su rival hasta que entra a pista y no tiene ningún sponsor.
El francés, que se impuso a Mensik en su debut en Queen’s, es uno de los tenistas más peculiares de la ATP: encuerda sus raquetas a 9 kilos, no sabe su rival hasta que entra a pista y no tiene ningún sponsor.
El francés, uno de los jugadores más peculiares del circuito, acumula siete años sin ganar un partido en un gran torneo de tierra batida... y se mantiene, a sus 37 años, en el top-50 del ranking.
El tenista francés, uno de los perfiles más veteranos del circuito, jugará mañana una nueva final en su carrera. Será la primera que dispute en su país.