Anna Blinkova, la última rusa en cambiar de nacionalidad
Anna Blinkova ya es francesa. La tenista nacida en Moscú ha obtenido una nueva nacionalidad y ya aparece representando a Francia en el ranking WTA. Un cambio de bandera que llega casi una década después de su llegada al país y que tiene una consecuencia inmediata en el panorama del tenis femenino francés.
Actualmente situada en el número 94 del mundo, Blinkova se convierte en la segunda tenista francesa dentro del top100, únicamente por detrás de Diane Parry. La jugadora, que llegó a Francia hace casi diez años, domina además el idioma francés con fluidez, por lo que su adaptación al país lleva mucho tiempo siendo una realidad. El cambio supone también la incorporación a las filas francesas de una jugadora con experiencia al más alto nivel.
El tenis francés suma una nueva top100
Blinkova llegó a ocupar el puesto número 34 del ranking WTA, la mejor clasificación de su carrera, y ha competido durante los últimos años de manera habitual en los principales torneos del circuito. Su nacionalización modifica ahora su identidad deportiva dentro de la clasificación mundial y amplía la representación francesa entre las cien mejores jugadoras del planeta. Para Francia, supone contar con una tenista experimentada en una zona del ranking en la que actualmente no tenía mucho protagonismo.
De origen ruso, como tantas otras que también cambiaron su bandera en los últimos tiempos, Blinkova llevaba prácticamente una década haciendo vida en Francia, donde ha desarrollado buena parte de su trayectoria profesional. Ahora ese vínculo se convierte también en una nueva identidad deportiva. Con su entrada oficial bajo la bandera tricolor, la de 28 años afronta esta nueva etapa como tenista francesa mientras continúa su regreso hacia posiciones más altas del ranking. De momento, su nombre vuelve así a situarse entre las 100 mejores del mundo y lo hace estrenando también un nuevo pasaporte.