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"Cambiar como jugador me asustó muchísimo" | Entrevista con Jaume Munar

Puntodebreak se sienta con el mallorquín para charlar sobre tenis: la deriva que ha tomado el circuito, el por qué de su revolución como jugador, la Copa Davis en Chile... y mucho más.

Jaume Munar, entrevistado por Puntodebreak.

Confieso que Jaume Munar Clar (Santanyí, Mallorca, 5 de mayo de 1997) era uno de esos jugadores que llevaba mucho tiempo en mi radar. Mucho antes de que los corrillos tenísticos le comenzaran a apodar el 'Mágico', el balear ya hacía gala de una elocuencia y madurez en sus palabras que convertían en posiblemente idónea cualquier charla futura. En 2025, claro, todo se descontroló: llegó su versión 2.0, se acercó al balcón del top-30, fue el líder de España en la Copa Davis y demostró que siempre se puede reinventar tu tenis si la fuerza de voluntad y la ética de trabajo están ahí, convirtiéndole a su vez en un absoluto reclamo para los medios en cada torneo al que acudía.

La pasada campaña, al encontrarle en Bolonia y poder cruzar algunas palabras con él, mi última reflexión fue muy clara. "El año que viene ya sabes, una entrevista en solitario, y para el canal". Tuve que esperar hasta la disputa de la Copa Sevilla 2026, trampolín inigualable antes de aterrizar en Santiago de Chile para la disputa de la eliminatoria de clasificación a las Finales de la Copa Davis 2026, para confirmar todos y cada uno de mis presentimientos. En efecto, la conversación no va a girar en torno a Jaume Munar; su figura simplemente servirá como motor para analizar el momento actual del circuito, el contexto que le rodea, el futuro que está por venir y, en definitiva, compartir ideas sobre un deporte del cual, cada uno desde su posición y rol, estamos completamente enamorados.

Munar habla en exclusiva sobre la eliminatoria de Copa Davis y desvela sus dudas y miedos a lo largo de un complicado 2026

No ha sido la temporada que esperaba para Jaume, con resultados mixtos, derrotas que siembran dudas y, sobre todo, largos parones por una cuestión física... que incluso le hicieron replantearse poner punto y final a la temporada tras la gira estadounidense. "Jugar a tenis me encanta. La vida que tengo me encanta. Durante toda mi carrera he disfrutado muchísimo del simple reto de intentar ser algo mejor, de intentar hacer las cosas lo mejor posible.

Este año se me ha hecho muy difícil por momentos por cuestiones físicas. He sufrido muchísimo del brazo, y luego por la pérdida de continuidad en los entrenos, eso hace que aparezcan pequeños dolores en otros sitios... trabajé muchísimos métodos con mi equipo, pero en según qué momentos no veía la luz al final del túnel. Decidí, antes del US Open, cambiar de enfoque: aprender a gestionar la situación que tenía en lugar de buscar soluciones.

Pensé en dejar de jugar este año: estaba seriamente encima de la mesa. El objetivo era darme tiempo, espacio, volver a encontrar esas rutinas y dinámicas más positivas. Nunca he dudado de mi nivel: creo que este año, en lo poco que he podido jugar, he sido competitivo en partidos buenos. Han sido destellos, no la continuidad del año pasado, pero he competido y ganado a gente buena. Tras el US Open sé que voy en el camino correcto, he tomado una decisión y estoy comprometida con ella al 100%: lo que está claro es que los problemas físicos, ahora, están aparcados".

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Munar ya prepara en Santiago la Davis. Fuente: RFET

Uno de los grandes motores de la carrera del balear siempre fue la Copa Davis. Representar a España se ha convertido, sobre todo en últimas temporadas, en la prioridad número uno de Jaume: será el más "veterano", junto a Pedro Martínez, de un grupo de 'cachorros' hambrientos que buscan la gloria para la Armada en Chile. ¿Qué consejo podría darles a los Jódar o Mérida, sabiendo de lo difícil que fue para él debutar como líder en Marbella y lo dura que puede ser esta competición?

"Lo más importante en la Copa Davis es intentar que cuando el ambiente no esté a tu favor, puedas aislarte un poco de todo ese ruido... y que cuando esté a tu favor puedas impregnarte de esa energía positiva. Contra Cobolli en Bolonia, por ejemplo, creo que hice un gran partido y me impregné de esa emoción de esta competición. Somos cinco jugadores, creo que no hay un consejo exacto que darles, pero tengo muchísima ilusión de cara a esta eliminatoria.

Jódar viene de un año espectacular, Mérida está jugando un tenis increíble, Landaluce ha demostrado a la perfección lo que es capaz de hacer en grandes escenarios como Miami o Roma. Personalmente, no me siento el líder del equipo: en primer lugar, está Pedro (Martínez), que tiene muchísima experiencia y que si estuvimos en Bolonia el año pasado es en gran parte gracias a él, tras lo que hizo en Marbella. Intentaré ayudar desde el punto de vista de la gestión emocional, pero todos los que están aquí lo están porque el capitán piensa que están preparados, y yo pienso exactamente igual".

La evolución del circuito ATP, según Jaume Munar: menos táctica, tenis algo menos atractivo

El año pasado, como decíamos en las líneas iniciales, vimos a un Jaume Munar que se transformó radicalmente. Necesitó, como él mismo reconoce, de "más de un año y nueve meses" para sentirse cómodo en su nueva piel, la de un jugador polivalente, capaz de percutir con el servicio, atacar la media pista y dominar con paralelos precisos. Incluso, los resultados comenzaron a llegar en cemento más que en tierra batida, una evolución que viene de lejos y que responde a una imperiosa necesidad: para ser competitivo en este circuito, el mallorquín debía hacer cambios en su libreto.

"Quizás de cara al público no se vea tanto, pero para mí el cambio, que es muy grande, nace de un deseo extremadamente egoísta... que es que quiero ganar. Empiezo a ver que de la manera en la que juego no voy a ganar, no voy a optar a otras cosas. Con un análisis realista, viendo todos mis defectos, y sabiendo que el circuito, desde 2019 o 2020 hasta ahora ha pegado un cambio bestial, yo tengo que cambiar.

La gran diferencia es que antes podías decidir, a lo mejor, si querías jugar a diferentes velocidades. Había un componente táctico más grande. Ahora, la velocidad predomina por encima de todo, el saque es sin dudas el golpe más importante y hay un apunte fundamental: si jugamos dos y uno decide jugar rápido, se juega rápido. No hay manera de frenar o de salirse de eso. Yo quizás me sentía más cómodo en otro contexto de puntos más largos, quizás derivado de mi carácter; creía firmemente que si no cambiaba me iba a ir para atrás".

Profundizar en el momento que vive el circuito ATP requiere de un ejercicio casi abstracto en el que Jaume pone todas sus fuerzas. Su reflexión posee una fuerza maravillosa e introduce lo que él considera los cuatro pilares de este deporte: la táctica, la técnica, lo físico y lo mental, pilares de los que, según cuenta con total sinceridad, siente que el tenis se está alejando en según qué momentos.

"La diferenciación de estilos aportaba mucho al tenis y se está perdiendo cada vez más. El tenis siempre ha sido un deporte extremadamente completo (con esos cuatro pilares), y en según qué cosas nos estamos alejando de ellos. El golpeo de bola siempre ha sido muy importante, es cierto; la táctica se va perdiendo, el elemento físico se va perdiendo por culpa de lo táctica, y lo mental sigue siendo importante a nivel de gestión, pero a veces también se diluye, porque si tú tienes una manera de jugar en la que no estás obligado a pegar seis o siete bolas, lo mental tiene menos importancia.

Para mí, el nivel del #200 del mundo para abajo ha subido una barbaridad. La gente es mucho mejor en todo. El nivel del top-50, en este caso, es muy alto cuando consiguen (los tenistas) jugar bien, pero puede ser mucho más bajo que antes en según qué partidos. Quizás no es que los jugadores sean conformistas, es que tienen clarísimo lo que quieren hacer, van en ese camino y tienen asumido que se van a estrellar muchas veces, algo que a mí me costaba mucho entender. Aceptan que dentro de ese proceso van a vivir esos accidentes. Eso provoca que, para mí, hoy en día en el tenis haya partidos malos y difíciles de ver, es un tenis muy diferente al de antes y que a mí me gusta menos; eso sí, yo asumo las consecuencias y las necesidades del circuito en el que compito, más allá de que me guste más o menos".

Estas son solamente algunas de las reflexiones de un tipo que mismamente se define como "algo ansioso", una de esas cabezas pensantes que dedica todo el tiempo del mundo a encontrar resquicios en los entresijos de su propio tenis. ¿El objetivo? Mejorar, disfrutar en el sufrimiento, encontrar nobleza en el sacrificio. No me cabe duda de que el día que se acabe la ilusión, Jaume Munar será un magnífico entrenador de tenis... pero mientras, y aún metido en el top-60 y con la llama de la ilusión plenamente prendida, sigamos disfrutando del Mágico.

Entrevista completa en el canal de Youtube de Puntodebreak, donde se abarcan todos estos temas en total profundidad.