Hoy dan inicio las finales de Wimbledon 2026, y es imposible no acordarse de Andy Murray. El tenista británico se convirtió en el héroe local del All England Club levantando el trofeo hasta en dos ocasiones tras décadas y décadas de sequía, y ha destacado cómo fue competir de tú a tú al 'Big Three' dejando unas sorprendentes declaraciones.
Murray ha confesado que probablemente habría ganado más Grand Slams (solo pudo conquistar 3) de no ser por Roger Federer, Novak Djokovic y Rafael Nadal, pero a su vez se ha mostrado agradecido por haber podido compartir época con los 3 mejores tenistas de la historia. Al fin y al cabo estas rivalidades le hicieron mejor tenista, tal y como ha desvelado en una entrevista con 'We Love Tennis' donde ahonda en los pros y las contras de la carrera que le tocó vivir.
"¿Podría haber ganado más si Roger Federer, Rafael Nadal y Novak Djokovic no hubieran estado allí? Probablemente, pero no lo veo así. Habría ganado más si hubiera habido un jugador menos, o mejor aún, dos menos. Al regresar a Wimbledon hoy, veo este torneo desde una perspectiva diferente. Cuando jugaba, la presión aumentaba constantemente, y cada año que no lograba cruzar la línea de meta, crecían las dudas sobre si alguna vez lo conseguiría", ha afirmado.
Murray rompe una sequía de 77 años en Wimbledon
La espina de Murray durante gran parte de su carrera fue no poder ganar Wimbledon, donde siempre tuvo la presión de ser el heredero de Fred Perry. Pasaban los años y Andy no lograba levantar el título, pero en 2012 todo cambió. Fue ahí, en la hierba del All England Club, donde el tenista británico ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres, y un año después consiguió su ansiado Wimbledon 77 años después de Perry, quitándose de esa forma un gran peso de encima.

"No estaba seguro de poder ganar Wimbledon. Federer ha ganado ocho, Djokovic siete y Nadal dos, así que no me quedaban muchas oportunidades de ganar. Ciertamente hubo momentos en los que probablemente hubiera preferido que no estuvieran jugando al mismo tiempo que yo, pero también se puede ver de otra manera: tuve la suerte de enfrentarme a estos tres grandes campeones en los escenarios más importantes del tenis e intentar vencerlos", finalizó.
Murray, de llegar a lo más alto a vivir un calvario con la cadera
De hecho, lo mejor estaría aún por llegar, ya que en 2016 volvería a conseguir el oro olímpico en los Juegos Olímpicos de Río, volvería a ganar Wimbledon y se convertiría en número 1 del ránking ATP a finales de año. Sin embargo, la exigencia de superarse a sí mismo constantemente y competir contra el 'Big Three' le acabó pasando factura y un año después comenzó a tener problemas con la cadera en lo que sería el inicio de su caída a los infiernos.
Después de Wimbledon 2017 no volvió a jugar un partido en toda la temporada, en enero de 2018 pasó por primera vez por quirófano y un año después se realizó una segunda cirugía y se puso una prótesis. A partir de ahí no volvió a ser el mismo, a pesar de regalarnos auténticos partidazos como el que protagonizó contra Tahanasi Kokkinakis en el Open de Australia 2023. Murray se acabó retirando en 2024 dejando un legado imborrable que podría haber sido incluso mayor sin el 'Big Threee', pero solo un tenista de su calibre puede hacer que incluso se cuestione si en realidad fue un 'Big Four'.
Tras terminar su carrera como tenista profesional se pasó a los banquillos, y tras un breve paso por el equipo de Novak Djokovic ahora ocupa el puesto de entrenador de Jack Draper, otra joven perla británica que está llamado a ser su heredero para intentar que no pase tanto tiempo hasta que un nuevo tenista británico vuelva a ganar Wimbledon.

