Reconozco que me ha dolido ver algún comentario que hablaba de Novak Djokovic acompañado de la palabra decepción por lo que hemos visto hoy en las semifinales de Wimbledon 2026. El serbio no tuvo suficiente batería para poder hacer frente al número 1 del mundo, Jannik Sinner, y eso ha hecho que muchos hablen de una decepción que no se corresponde como tal.
Nole tiene 39 años y no podemos exigirle como si tuviera 29. Está compitiendo, con sus armas, frente a tipos 15 años menores que él. Es imposible que salga ahí a intentar patearles el trasero a todos, día tras día, con la energía y el cuerpo de alguien que no tiene más de 20 años en el circuito. No se puede ir contra la lógica ni contra la física.
Djokovic: al menos semifinales en 6 de los últimos 7 Slams
No hay que olvidar que, Nole, de los últimos siete Grand Slams, ha llegado al menos a semifinales en seis de ellos. En uno, además, alcanzó la final ganando a Sinner. Es decir, pese a su edad y teniendo el cuerpo tal y como lo tiene actualmente, lleno de molestias y dolores, sigue siendo capaz de hacer auténticas barbaridades en la pista.
Lo que estamos viendo de él es ilógico. No es normal que, con 39 años, un tipo esté haciendo semis de Grand Slam y le cuestione el favoritismo a chicos que nacieron 15 años después que él. No tiene sentido. Y hay gente que le pide que se retire, después de lo de hoy, viéndose tan inferior al número 1 del mundo y después de haberse pegado la paliza que se pegó en la ronda anterior, en más de cinco horas.
Nole sabe que, más allá de llegar a un Grand Slam a su mejor nivel actual, necesita también un golpe de suerte. Que algún rival se le lesione, se retire, o que los mayores favoritos al título se vayan quedado por el camino por la razón que fuera. Es un poco lo que le pasó a Zverev en Roland Garros. Al alemán se le cayeron los favoritos en la otra zona del cuadro, mientras él iba pasando rondas sin problemas, hasta encontrarse con Cobolli en la final.
Cuando veo por aquí algún comentario que habla de DECEPCIÓN sobre Djokovic hoy... me duele porque creo que es injusto.
— José Morón (@jmgmoron) July 10, 2026
No dimensionamos que este tío tiene 39 años. Que no puede salir a competir contra gente de 24-25-26 cada día como si nada.
Aún así, Nole lleva estos resultados… https://t.co/cQ9exVQwqF pic.twitter.com/GduNv3YJ43
Algo así necesita Djokovic. Un golpe de suerte, que puede llegar en cualquier momento. Porque si a Sascha le pasó, por qué no le puede pasar también a él. El 25 puede que llegue o no llegue, pero lo que está claro es que el de Belgrado nos sigue regalando grandes noches a estas alturas de la película.
Que nadie olvide que Djokovic ha protagonizado varios de los mejores partidos de este 2026. El de Sinner en Australia, el de Draper en Indian Wells, el de Fonseca en Roland Garros o el de Auger-Aliassime en este Wimbledon. Y eso, a sus 39 años, es de un mérito increíble.
No lo traten como decepción. Novak es todo lo que no es una decepción en el mundo del tenis. Quizá traten como decepción las expectativas que uno mismo pueda tener sobre él, pero jamás sobre sus actuaciones. Otros, a su edad, ya estaban retirados o no pudiendo aguantar más de dos horas en pista. Él sigue soñando con ganar Grand Slams. Imaginen lo que eso significa.

