Jelena Ostapenko ha vuelto a escribir una página muy especial en la historia del tenis. La letona conquistó este jueves el título de dobles mixto de Wimbledon junto al salvadoreño Marcelo Arévalo tras derrotar en la final a la pareja australiana formada por Marc Polmans y Storm Hunter por 4-6, 7-5 y 6-2. Un triunfo que va mucho más allá de un nuevo Grand Slam, ya que le permite acceder a uno de los clubes más exclusivos del tenis.
Con este título, Ostapenko se convierte en la cuarta tenista en activo capaz de completar la denominada Triple Corona de Grand Slam, es decir, conquistar al menos un major en las tres modalidades: individual, dobles y dobles mixtos. Hasta ahora únicamente lo habían conseguido Serena Williams, Venus Williams y Barbora Krejcikova. Desde este jueves, la campeona de Roland Garros 2017 también forma parte de ese privilegiado grupo.

Ostapenko, de su irrupción en París a una especialista en dobles
La carrera de Ostapenko siempre ha estado marcada por un enorme talento. Desde muy joven irrumpió en el circuito WTA como una de las grandes promesas del tenis mundial y las expectativas sobre ella fueron enormes. Su explosión definitiva llegó en Roland Garros 2017, cuando, con apenas 20 años, protagonizó una de las gestas más inesperadas de la última década al conquistar el título derrotando en la final a Simona Halep por 4-6, 6-4 y 6-3.
Aquel triunfo la convirtió en una estrella de la noche a la mañana, pero también trajo consigo una enorme presión. Su carácter impulsivo y su tenis agresivo, basado en asumir riesgos constantes, le hicieron alternar grandes victorias con derrotas inesperadas durante los años siguientes.
Sin embargo, con el paso del tiempo, Ostapenko ha encontrado una nueva dimensión en el circuito de dobles. Sin abandonar nunca su peligrosa versión en individuales, la letona ha ido consolidándose como una de las jugadoras más competitivas de esta modalidad, donde su potencia desde el fondo de pista se complementa perfectamente con compañeras y compañeros especialistas en la red.
Ostapenko completa la Triple Corona de Grand Slams
El segundo gran paso llegó en 2024, cuando conquistó el US Open en la modalidad de dobles femenino junto a la ucraniana Lyudmyla Kichenok. Ahora, dos años después, ha completado el círculo levantando el título de dobles mixto en Wimbledon junto a Marcelo Arévalo.

Tras la victoria, la letona no ocultó su satisfacción por un logro que considera muy especial. "Ha sido una semana increíble. Ahora soy campeona de Grand Slam en individuales, dobles y dobles mixtos. Creo que es fantástico ganar en todas las categorías. Ha sido una semana increíble. Hemos jugado realmente bien con Marcelo. Disfruto mucho jugando con él y nos divertimos muchísimo en la pista."
Además, reconoció el valor añadido que supone conseguirlo precisamente en el All England Club. "Por supuesto, ganar Wimbledon es algo muy especial. Creo que es uno de los torneos más grandes que existen. Ya gané aquí cuando era júnior y ahora he conseguido el título en dobles mixtos."
La tercera final de Ostapenko en Wimbledon
El triunfo también tuvo un importante componente emocional. Ostapenko había perdido sus dos anteriores finales en Wimbledon, una en dobles femenino y otra precisamente en dobles mixtos, por lo que esta victoria supuso una pequeña revancha personal. "La tercera final fue la buena. El año pasado fue muy duro perder la final de dobles y anteriormente también había perdido una final de dobles mixtos aquí. Esta vez era el momento de conseguir el título."
La letona también explicó por qué la pareja con Marcelo Arévalo ha funcionado tan bien durante toda la semana. "Creo que nuestros estilos encajan perfectamente. Yo juego desde el fondo de la pista, él es extraordinario en la red y además ha servido increíblemente bien durante todo el torneo. Cuando él saca tengo muchísima confianza."
A sus casi 30 años, Ostapenko parece haber encontrado el equilibrio perfecto entre la explosividad que la llevó a conquistar Roland Garros siendo una veinteañera y la madurez competitiva que exige el dobles de máximo nivel. Su talento siempre estuvo fuera de toda duda. Ahora, además, su palmarés la sitúa junto a algunas de las mayores leyendas del tenis femenino, convirtiéndose en apenas la cuarta jugadora en activo capaz de conquistar un Grand Slam en individuales, dobles y dobles mixtos.

