Jannik Sinner volvió a demostrar por qué es uno de los jugadores más dominantes del circuito actual. En su duelo ante Novak Djokovic en Wimbledon 2026, el italiano no solo se impuso sobre la pista, sino que protagonizó un registro estadístico que refleja a la perfección su autoridad con el servicio.
El serbio, considerado uno de los mejores restadores de todos los tiempos, fue incapaz de romper el saque de Sinner durante todo el encuentro. Djokovic solo dispuso de una oportunidad de break y no logró convertirla, cerrando el partido con un llamativo 0 de 1 en bolas de rotura. Se trata de un dato excepcional en la trayectoria del ganador de 24 títulos de Grand Slam. De hecho, es apenas la tercera ocasión en toda su carrera en un torneo de esta categoría en la que finaliza un partido sin conseguir un solo break, excluyendo encuentros que terminaron por retirada o descalificación.
📊 Pour la 3e fois depuis le début de sa carrière en Grand Chelem, Novak Djokovic 🇷🇸 n'a pas réussi à breaker son adversaire :
— Jeu, Set et Maths (@JeuSetMaths) July 10, 2026
▪️ US 2006 vs Lleyton Hewitt 🇦🇺 (0/5)
▪️ OA 2024 vs Jannik Sinner 🇮🇹 (0/0)
🆕 Wim 2026 vs Jannik Sinner 🇮🇹 (0/1)
✍️ Hors abandons et disqualification pic.twitter.com/1YL3LA4N08
Hewitt y Sinner, los únicos que lograron la hazaña
La primera vez ocurrió fue en el US Open de 2006, cuando el australiano Lleyton Hewitt anuló las cinco oportunidades de rotura que tuvo Djokovic. Hubo que esperar casi 18 años para encontrar un nuevo precedente: las semifinales del Open de Australia de 2024, donde Jannik Sinner no concedió ni una sola bola de break al balcánico.
Dos años después, el italiano vuelve a repetir la hazaña en Wimbledon. Aunque esta vez Djokovic sí generó una oportunidad para quebrar el servicio, Sinner la salvó y mantuvo intacto su saque hasta el final del partido. El dato confirma la evolución del número uno italiano y evidencia el enorme desafío que representa su servicio incluso para el mejor restador de la última era. Si hay un jugador capaz de neutralizar una de las grandes armas de Djokovic, ese es, hoy por hoy, Jannik Sinner.

