Victoria Azarenka no se dejó nada en el tintero a su llegada al WTA Roma 2025. La bielorrusa es miembro del comité de jugadores de la Asociación Internacional de Integridad del Tenis (ITIA), el mismo que absolvió a Jannik Sinner de su doble positivo por dopaje, aunque después la AMA apeló y fue sancionado por tres meses. Por ello, la ex número uno del mundo aprovechó la vuelta del italiano para hablar sobre el revuelo causado y las reglas actuales que rigen el mundo del dopaje en el tenis. Todo ello, en unas declaraciones recogidas por Tennis.com.
Antes de nada, la tenista de 35 años quiso dejar claro que no tiene nada en contra del número uno del mundo: "Personalmente, me cae muy bien Jannik. Creo que es un gran tipo. Siempre ha sido muy amable conmigo. Parece una persona bastante humilde. No lo conozco muy bien, pero me cuesta ser demasiado crítica en lo personal".
En busca de explicaciones
Sin embargo, su discurso cambia a la hora de hablar del doble positivo en clostebol: "En términos profesionales, creo que hay discrepancias, ya que no creo que todos los jugadores reciban el mismo trato. No es solo su caso. Creo que hay muchas preguntas diferentes sobre cómo se llevaron a cabo las cosas".
Y la de Minsk se explicó: "Si hablas del caso de Jannik Sinner, la gente preguntará por qué nadie lo sabía. Bueno, hay un aspecto legal; lo entiendo. Pero, bueno, es un poco arriesgado. A menudo nos preguntan: ‘¿Qué opinas del sistema?’. Lo que yo piense realmente no importa. Se trata más de cómo se aplican las reglas: ¿Se aplican de la misma manera? ¿Hay alguna modificación que deba hacerse? Creo que esa es la conversación que deberíamos tener, más sobre qué se puede mejorar".
Azarenka demuestra con sus declaraciones el malestar de los tenistas con los estamentos actuales: "Creo que, en general, la organización debe tener mayor integridad, personalmente. Un gran problema es que estamos bajo la supervisión de la AMA, y esta solo tiene plazos específicos para modificar sus reglas. No creo tener todas las respuestas, pero hay preguntas válidas que podrían hacerse y ver si tienen sentido".
En contra de los Masters 1000 de dos semanas
Además de la problemática del dopaje, también criticó la organización actual del calendario, con los Masters 1000 de dos semanas, el cambio de bolas y las diferentes superficies: "Me preocupa menos por mí y más por las jugadoras más jóvenes, porque les va a resultar mucho más difícil tener una carrera tan larga como la mía, jugar más de 20 años en el circuito. Por eso, también creo que debería haber un debate sobre cómo han cambiado y evolucionado las pelotas a lo largo de los años, y también las superficies".
Al final, la jugadora concluyó con un alegato para la prosperidad del tenis: "Sinceramente, solo quiero ver crecer nuestro deporte. De verdad quiero que le vaya bien. Este deporte me ha dado muchísimo en la vida, y quiero verlo crecer, crecer, seguir siendo un deporte dominante para las mujeres. Hay muchos deportes emergentes que nos ofrecen competencia. Nosotras también necesitamos seguir avanzando".

