Siete meses habían pasado desde la última vez que Juan Manuel Cerúndolo (Buenos Aires, 2001) ganó cuatro partidos en un mismo torneo, justo desde que levantó su último título en septiembre del año pasado. En aquel momento estaba fuera del top200 pero, tras su paso por este Mutua Madrid Open, su nombre quedará a quince escalones de ser top100. Es la progresión clara de un hombre llamado a seguir los pasos de su hermano Fran, aunque a otra velocidad. Tras superar la fase previa, fulminar a Auger-Aliassime y caer ante Medvedev, el argentino habló con Punto de Break para exponer un análisis final de esta experiencia.
Imagino que lo mejor de esta semana es tu victoria ante Aliassime.
Ese día me sentí jugando muy bien, sobre todo estuve muy concentrado, hice pocos errores con mi saque. Félix es una locura desde el servicio, casi no se puede restar, le quebré una vez con un poco de suerte y después me mantuve muy bien con mi saque. Diría que esa fue la clave.
Y que en tierra no asusta igual.
Sabía que en esta superficie es más vulnerable, pero aquí hizo final el año pasado, es alguien con mucha experiencia, tiene unos tiros muy fuertes dentro de la cancha. Pero sí, si había un lugar donde podía ganarle era en polvo de ladrillo. Me tenía mucha fe para este partido y, afortunadamente, se dio.
¿Qué tal contra Medvedev?
Otro tipo de partido, otro tipo de rival y bueno, también otro resultado. Él hizo un partido muy completo, estuvo muy serio, lo cierto es que me dio pocas opciones, aunque lo intenté con todo lo que tenía.

Aún así te vas con cuatro victorias de Madrid, ¿te gusta el lugar?
Dentro de lo que es Europa, diría que es lo más cercano a Argentina, quizá junto a Italia que también tiene cositas. Pero aquí en España lo siento un poco más, también porque está lleno de argentinos, tengo muchos amigos e incluso familiares viviendo aquí.
¿Cuando nota uno que está listo para afrontar este tipo de torneos?
Es un proceso de trabajo de muchos años, preparándote mental, física y tenísticamente. Una vez llegue el momento tienes que estar preparado, que no te pille de sorpresa. Esta vez me sentí así, noté que podía ganar, que realmente era capaz.
¿En qué etapa te encuentras de tu carrera?
Estoy en un buen momento, sobre todo estoy contento y disfrutando de jugar en los torneos grandes, disfrutando de la competición. Tuve momentos donde no estaba bien dentro de la cancha, con bastante problemas físicos y otros problemas ajenos al tenis. Lo más importante actualmente es que estoy contento con todo esto, luego se refleja dentro de la pista, es lo que me permite jugar al 100%.
¿A qué problemas te refieres?
Hubo una etapa donde me estaba acalambrando en todos los partidos, me costó revertirlo, pero no iba tanto por lo físico. Esto me pasó en 2024, pero últimamente estoy mucho mejor. El resto de años sí es verdad que sufrí varias lesiones, por suerte ya superé esa etapa.
Vivir esta experiencia con tu hermano debe ser un sueño.
Con Fran tengo una gran relación, me ayuda mucho en cada partido, siempre que puede viene a verme a pista para alentarme. Para mí es muy importante, sabe un montón, aparte de jugar muy bien es capaz de transmitirlo bien, esto es clave. Intentamos ayudarnos mutuamente, nos damos buena energía. Yo también intento apoyarle en sus encuentros.

¿Alguna desventaja por compartir vestuario con él?
Es todo bueno, nos llevamos genial, estamos hablando todo el día. Ayuda un montón tenerle cerca, claro que tengo muchos jugadores que son amigos, pero con ellos existe también esa rivalidad. Con mi hermano es diferente, no hay rivalidad alguna, es la única persona que te puede decir las cosas como realmente son. Tener un familiar contigo es todo positivo, me da muy buena vibra.
¿Te presionan mucho para alcanzar su ranking?
La presión ya bajó un poco conmigo. Mi momento de mayor presión fue cuando gané en Córdoba, ahí sí se generó una expectativa muy alta que luego se cayó rápido. Sufrí bastante con algunos temas, al final no me acabé metiendo, hasta que llega un momento que esa presión desparece. Fran, en cambio, sí se metió muy rápido. Ya no hay tanta presión a día de hoy, mi hermano es él y yo soy yo, cada uno tiene su carrera, no estamos obligados a meternos los dos.
El debate de los Masters 1000 a dos semanas está sobre la mesa, ¿tú que piensas?
Es muy relativo, para alguien preclasificado como mi hermano, claro que sufre mucho más desgaste mental. No es lo mismo jugar dos semanas que una semana, mentalmente les afecta mucho, digamos que no les beneficia. Por ejemplo, si quieres ganar tres Masters 1000, necesitas jugar bien seis semanas, cuando normalmente eran tres semanas. A mí, con mi ranking, sí me beneficia un montón. Para mí supone una oportunidad enorme, aquí he podido ganarle a un top20, eso hubiera sido imposible si el torneo fuera de una semana.
La PTPA está apretando mucho a la ATP, quizá buscando que os den un poco más de oxígeno a los jugadores.
No estoy tan metido en la política del tenis, al estar un poco más atrás de ranking no me entero tanto de las cosas, aunque la PTPA está siempre informando, mandando mensajes. Pero sí, desde lo físico es todo un desafío, para el ranking nos toman 18 semanas, así que tienes que jugar 18 semanas bien para que te sume el ranking. Si juegas menos semanas tienes que ser alguien muy top. Si eres alguien que gana un Masters 1000, por ejemplo, ahí ya tienes mil puntos, quizá con jugar seis torneos más ya eres top10. El resto tenemos que jugar 18 semanas bien para sumar, para estar ahí, lo que al final supone jugar 25 torneos. Requiere un montón de esfuerzo, notas como poco a poco te vas apagando, ya que los partidos cada día son más duros y más intensos.

A nivel calendario, parece que también hay una intención de quitarle protagonismo a Sudamérica, al menos a nivel ATP.
Con mi ranking, todavía sigo jugando más Challenger que ATP. A nivel Challenger es una locura todo lo que se desató en Sudamérica, se mejoró un montón con la creación de tantos tantos, nos dio la oportunidad de meternos a un montón de chicos, así que por esa lado estuvo buenísimo. En cuando a los ATP, que nos quitaran Córdoba fue un golpe durísimo, yo justo lo había ganado, imagínate lo que me gustaba ese torneo. Ahora no sé si quieren cambiar Santiago a pista rápida, pero está claro que es doloroso ver este tipo de decisiones. Este año pude jugar allí tres fases previas (Buenos Aires, Río, Santiago) y las superé todas, me supuso un montón de puntos. Si hubiera más torneos allí… pero bueno, hay que aceptarlo.
Acabamos con una curiosidad. ¿Por qué te llaman ‘La Compu’?
(Risas) Algunos me dicen ‘La compu’, pero normalmente me llaman Juanma. Esto surgió en pandemia, cuando estuvimos encerrados y jugábamos al FIFA entre nosotros. Cada uno tenía su apodo, a Fede Coria le decían ‘la Mojarra’, a Camilo Ugo le decían ‘el Brujo’ y a mí me decían ‘la Compu’ porque jugaba de ‘5’ en el mediocampo. Todo empezó ahí, luego los apodos se quedaron.

