Roland Garros 2026: Lo que podías haber sido, y lo que has acabado siendo

Después de una semana épica en París, todo se ha derrumbado en los últimos días con jornadas que han dejado mucho que desear.

Pedro de Pablos | 5 Jun 2026 | 21.50
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Roland Garros 2026: Lo que podías haber sido, y lo que has acabado siendo. Fuente: Getty Images.
Roland Garros 2026: Lo que podías haber sido, y lo que has acabado siendo. Fuente: Getty Images.

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Cualquiera que viese la primera semana de Roland Garros 2026 tuvo un pensamiento común: este torneo estaba destinado a ser uno de los mejores Grand Slams que se recuerdan. Partidos épicos a cinco sets, sorpresas por doquier e historias personales únicas convirtieron París en el epicentro del mundo del deporte, pero todo se ha acabado desmoronando en la segunda semana de torneo.

Las expectativas antes de comenzar no eran muy altas, sobre todo en el cuadro masculino. La ausencia de Carlos Alcaraz por lesión dejaban a Jannik Sinner como claro favorito para completar el Career Grand Slam, pero la magia del tenis emergió en su máximo esplendor. El número uno del mundo cayó derrotado en segunda ronda por problemas físicos con el partido prácticamente ganado, y pocos días después haría lo propio en el cuadro femenino Coco Gauff, vigente campeona.

Una primera semana para la historia en Roland Garros 2026, y poco más

A esto se le sumó la irrupción de Moise Kouamé como nuevo ídolo local, ganando partidos épicos, el encuentro entre Juan Martín Cerúndolo y Martín Landaluce, o la sorprendente victoria de Joao Fonseca ante Novak Djokovic después de ir dos sets abajo. La primera semana pasó a los libros de historia de Roland Garros por miles de momentos que quedarán grabados en nuestra memoria para siempre, con una frase común en todos los amantes del tenis: "Este es uno de los mejores Grand Slams que recuerdo."

Sin embargo, no está de más decir que nos precipitamos. Por algo estos torneos duran dos semanas, y la grandeza desgraciadamente se suele definir por los días clave, por los momentos finales en los que todo está en juego. Ahí es donde ha estado el fallo de Roland Garros, que se ha ido desinflando de la mano de los propios tenistas, quizás fruto de ese cansancio acumulado de los primeros días. Del cielo a los infiernos, de ser único a ser uno más.

Aryna Sabalenka durante Roland Garros 2026.

Desde el pasado martes no hay un encuentro a cinco sets, y en el cuadro femenino ha habido poco destacable más allá de otro descalabro de Aryna Sabalenka en un major. Curiosamente, la que ha salvado la trama es una actriz de reparto como Maja Chwalinska, que ha pasado a ser protagonista principal después de meterse en la final viniendo desde la qualy. Un oasis en el desierto de junio.

Se fue el sol en París, y con él la epicidad

Con lo bien que estábamos en mayo con partidos maratonianos, e incluso con el sol, que desapareció de la mano del resto de factores. Como si todo estuviese guionizado. Ni Jódar pudo hacer nada contra Zverev, ni Fonseca cumplió con lo prometido y puso la guinda del pastel a su torneo de consagración. Por si fuera poco, hoy ni si quiera se ha jugado una de las semifinales masculinas por la retirada de Matteo Arnaldi. 

Todavía podemos ir más allá, ya que analizando la final masculina nos damos cuenta que Flavio Cobolli solo se ha enfrentado a un top 10 en todo el torneo y a dos top 20, y Zverev ni siquiera eso. En el cuadro femenino, más de lo mismo, ya que Chwalinska tampoco se ha enfrentado a ninguna top 20, y Andreeva solo a dos. De todos modos, sería hipócrita quejarse por esto teniendo en cuenta que he destacado lo que hemos disfrutado con las sorpresas que ha habido, pero a la segunda semana le ha faltado algo. De hecho, le ha faltado mucho.

A no ser que la final masculina y femenina sean batallas para el recuerdo, lo más probable es que en unos años nadie o muy pocos se acuerden de las últimas rondas, y por consiguiente tampoco de las primeras. Puede que nos acordemos de que fue el primer Grand Slam de Cobolli o que Zverev por fin cumplió su sueño, o de cómo nació una estrella con Mirra Andreeva. Ni hablar de lo que sucedería si gana Chwalinska, que ni estaba en el top 100. Pero es triste que, sabiendo todo lo que podía haber sido Roland Garros 2026, haya acabado siendo esto.