Marcel Granollers y Horacio Zeballos han superado a Harri Heliovaara y Henry Patten para coronarse como campeones de Roland Garros 2026 en el cuadro de dobles por segundo año consecutivo. El tenista español y el argentino han rozado la excelencia para arrollar a sus rivales por un marcador de 6-4 6-2 en apenas 1 hora y 15 minutos de encuentro.
Es curioso como han cómo ha cambiado la dinámica de la carrera de ambos tenistas. Granollers había perdido las 5 primeras finales de Grand Slam que había jugado, 3 de ellas con Zeballos, pero 2025 fue un punto de inflexión. Consiguieron sus dos primeros Grand Slams juntos en París y en el US Open, y hoy han salido a pista con la tranquilidad de saber que ya habían estado antes en esta situación, dando un clínic y consiguiendo su tercer major como pareja.
Granollers y Zeballos bordan el tenis en el primer set
Granollers y Zeballos salieron mucho más metidos al partido, y en el segundo juego al resto ya tuvieron sus tres primera bola de break después de varias pinceladas de magia. En las dos primeras, Heliovaara y Patten pudieron apoyarse en un buen primer saque, algo vital en el dobles, pero a la tercera fue la vencida con una doble falta que puso con ventaja a la dupla formada por el tenista español y el argentino.

El británico y el finlandés se veían desbordados por la presión y la agresividad de sus rivales, y de nuevo tuvieron que salvar otra bola de break para que la distancia no fuese definitiva con 4-1 y saque en contra. A partir de ahí la dinámica cambió en su favor, y acto seguido rompieron el saque de Zeballos para volver a poner tablas en un set que tenían perdido. Poco les duró la alegría, ya que Granollers firmó una volea increíble para volver a colocarse 4-3 y saque, ventaja que sería definitiva para cerrar el primer parcial por 6-4 después de una gran nivel de ambos.
Heliovaara y Patten se van del partido
El segundo parcial comenzó de la mejor manera para Zeballos y Granollers, ya que de nuevo una doble falta de sus rivales les puso con 1-0 y saque. De hecho, a estas alturas Heliovaara seguía sin ganar un juego con su saque, algo inusual en el dobles. Tanto él como Patten se fueron completamente del partido, y volvieron a ceder su saque para dejar a la dupla hispanoargentina con una ventaja de 3-0 y saque que les dejaba al borde del título.
A pesar de que hubo un amago de rebelión del finlandés y el británico, nada pudieron hacer ante el nivel mostrado por los cabeza de serie número uno, que acabaron cerrando por 6-2 un encuentro histórico que les vuelve a elevar al Olimpo del tenis. Una de las mayores exhibiciones que se les recuerdan, y que es otra muestra más de que están hechos para momentos grandes cómo estos. Ya son 3 Grand Slam en un año.

