Quizá sea porque venía de hacer final en su último torneo, o directamente es que el talento de Rebeka Masarova (Basilea, 1999) tenía que explotar en cualquier momento. Esta semana, en el Mutua Madrid Open 2023, la española está brillando con luz propia después de tumbar a Bucsa y Vekic estos últimos días, pero el camino sigue. Su siguiente desafío será Maria Sakkari por un puesto en los octavos de final, aunque antes toca sentarse con Punto de Break para asimilar todo lo que está pasando en las últimas horas.
¿La mejor victoria de tu carrera?
Entre las mejores, seguro. Sobre todo porque estamos en segunda ronda de un WTA 1000 y además en casa.
¿Cómo ha sido el final del partido?
En el 2-0 del segundo set hubo un momento donde cambió la dinámica del partido, ahí ella se metió a jugar mejor, creo que no había empezado muy bien, pero de golpe me ganó cinco juegos seguidos. Mi mente decía que ahí no se había terminado, así que empecé a plantarle cara de nuevo y a recuperar mis sensaciones. Había que seguir peleando por ese set como fuera.
Este tipo de partidos, ¿requieren de una preparación distinta?
Yo me preparo igual para cualquier partido, pero sí es verdad que estos son un poco diferentes. Tienes que estar alerta todo el rato, incluso cuando vayan bien las cosas, hoy se ha podido ver. Una rival de este nivel nunca te va a poner fácil las cosas, y si te está yendo muy bien es porque en cualquier momento todo puede cambiar. Mi preparación previa al partido es siempre la misma, no hay diferencias.
Con el servicio estás brillante.
Siempre he dicho que mi saque es uno de mis puntos fuertes, aunque en tierra batida normalmente se neutraliza un poco más. Aquí con la altura ayuda bastante, veo que estoy sacando bastante bien.

¿Te molesta que te puedan etiquetar como ‘sacadora’?
No me molesta, es evidente que es uno de mis puntos fuertes. Para nada es algo malo, es algo muy bueno.
¿Es algo innato o tiene muchas horas de trabajo detrás?
La altura ayuda, evidentemente, pero hay gente que es más baja y tiene un gran saque. Por supuesto que hay muchas horas de trabajo detrás, es un punto de mi juego que me da mucha confianza, aunque soy consciente de que me pueden hacer breaks, soy consciente de eso. Es algo que tengo que aprender a manejar, hoy he sacado para el 6-5 y me ha roto el saque. Tener buen servicio no significa que nunca te vayan a hacer break, pero ayuda mucho.
El año pasado en Valencia me dijste que estabas en mitad de un proceso, ¿en qué etapa estas ahora?
Todo sigue adelante, pero estoy en otro período de crecimiento. El año pasado necesitaba asentarme en este nivel, me sentía como muy nueva, pero ahora mismo me siento con más confianza, siento que llevo mucho más tiempo en el circuito. Voy sumando experiencias que me ayudan a tener más confianza.
De aquí puedes salir como la segunda mejor española del mundo, ¿te paras a pensar en estas cosas?
Normalmente, cuando estoy en torneo, hasta que no termina no suelo mirar en qué posición me puedo poner. Ahora, por ejemplo, no voy a mirar en qué puesto me coloco si gano o si pierdo, esto lo prefiero hacer al final del torneo. Son pensamientos extra en mi cabeza, innecesarios.

Ahora se viene Sakkari, ¿cómo lo ves?
Lo plantearé igual que los otros partidos, no cambia nada. Analizo a cada una de mis rivales e intento enfocar todo en mis puntos fuertes, visualizar el encuentro teniendo en cuenta también cuáles son sus puntos débiles.
Te veo lista para lo que venga.
Siempre es un reto si la rival es mejor. Cuanto mayor sea el desafío, mayor es es el premio. Estoy preparada para lo que venga.

