La jornada del Media Day del Masters 1000 de Roma estaba siendo bastante tranquila, hasta que encontramos las declaraciones de Andrey Rublev en el medio ruso Championat descargando factos contra el estado de las pistas del Foro Itálico.
¿Y qué problema tienen las pistas del Masters 1000 de Roma? Pues que según hemos podido escuchar, quizá no sean las mejores de la gira de tierra batida. Teniendo en cuenta lo nervioso que se puede poner un jugador ante los malos botes que se sufren sobre esta superficie, uno de los grandes desafíos de cada evento de esta gira fue siempre trabajar con precisión el estado de sus canchas, convenciendo de esta manera al vestuario para que acudieran a aquellas paradas que más protegieran este parámetro. Pues bien, en ese aspecto, parece que el motivo de los tenistas para no perderse Roma es el turismo que se puede hacer por la ciudad.
“Hombre, lo cierto es que las pistas aquí siempre fueron así”, se arranca el ruso disparado contras las pistas italianas. “Sucede en cualquier rebote banal, siempre es lo mismo, las pistas están tan torcidas como te puedas imaginar. Siempre ha sido así, lo sorprendente sería sorprenderse de esto cuando llegamos aquí. No sé si en algún momento los botes fueron buenos y luego se volvieron malos… pero en el caso de que siempre hayan sido así de malos, no entiendo muy bien el punto de la pregunta”, confiesa Andrey en la entrevista.
Lo gracioso es que desde el torneo presumen de tener las canchas más similares a las de Roland Garros. “No tienen ninguna similitud estas pistas con las de París, llevo muchos años jugando en París y allí es todo más resbaladizo, no hay mucha arena, sobre todo en las pistas de fuera”, argumenta Rublev, que tiene para todos. “Allí también han cambiado la cosas, desde la pandemia no son las mismas, es como si ya no hubiera tierra, como si se jugara en superficie terrestre. En las canchas pequeñas casi no hay arena, veremos cómo están este año, pero en los últimos 2-3 años no había tierra en absoluto”, subraya.

Encantado con la ciudad, no como con las pistas
Con lo que sí está contento Andrey Rublev es con la ciudad que envuelve más allá del Foro Itálico, un lugar emblemático como Roma que siempre te recibe con miles de historias que descubrir. Cierto es que su balance en este torneo no es el mejor (6-6) –¿quizá por esa incomodidad que siempre sintió con sus pistas?–, aunque nunca es tarde para intentarlo una vez más para demostrar que tiene tenis de sobra para firmar un gran papel en Roma.
“La ciudad es preciosa, no tengo mucho que decir sobre este lugar porque lo amo. Es una ciudad fantástica, como turista es precioso pasear por aquí, es hermosa toda la historia que uno puede encontrar por cada lugar. Uno tiene que venir aquí una vez en la vida, el año pasado perdí temprano y aproveché para hacer hacer excursiones un par de días. Hay muchas cosas que ver y que hacer aquí en Roma, cada lugar tiene una historia muy especial que contar”, concluye el actual Nº14 de la clasificación.

