El tenis moderno en su máxima expresión, eso habrá pensado Patrick Mouratoglou al ver el partido entre Holger Rune, su pupilo, y Andrey Rublev. Un duelo entre dos jugadores con gran servicio, un golpeo de bola espectacular y muchas ganas de llegar lejos en este Open de Australia 2023. Además, ambos estaban siendo de lo mejor en lo que va de torneo, cumpliendo con las expectativas y siendo uno de los pocos partidos esperados en los octavos de final que ha terminado dándose.
El encuentro estuvo repleto de emociones, pero decepcionó en lo tenístico, ya que los nervios se apoderaron de ambos jugadores, que alternaban grandes puntos con algunos errores impropios en tenistas de su calidad. Las ganas por estar en los cuartos de final eran muy superiores a las de desplegar un buen tenis y ambos jugaban teniendo muy en mente el miedo a perder. Finalmente, el choque cayó de lado de Rublev, que fue tal y como dijo en rueda de prensa, afrontaba el partido sin la presión de ser el favorito algo que demostró sobre todo en el quinto set, para terminar imponiendose por 6-3, 3-6, 6-3, 4-6 y 7-6(9).
Desde el principio del primer set se percibía que el choque iba a tener muchas imprecisiones, pero fue Andrey Rublev el que más decidido parecía a llevárselo, al menos en la primera manga, donde tuvo la capacidad de encontrar serenidad en el carrusel de breaks que se convirtió el partido y anotarse un primer set que dejaba entrever el tipo de encuentro que iban a presenciar los espectadores de la Rod Laver Arena.
Poco tardó Holger Rune en responder, con una mentalidad más positiva durante todo el encuentro, y que después de salvar hasta tres pelotas de break en el primer turno de servicio se fue decidido en la búsqueda de una rotura que cambiase el partido. La actitud dio sus frutos y en el cuarto juego del set encontró un premio que supo aprovechar al máximo, pues si la primera manga había tenido opciones para ambos, en esta segunda Rune fue el dueño y señor después de salvar esa delicada situación del principio.
TODO IGUALADO
El partido entró en una nueva fase, con ambos buscando dar un golpe sobre la mesa en el tercer set con el que poder encarrilar su pase a los cuartos de final. Durante los primeros juegos nadie incomodaba al resto, aunque las imprecisiones eran evidentes y apenas se veían puntos de más de tres o cuatro golpes, ya que enseguida llegaban los errores. No obstante, quien más proponía era Rublev que, aprovechándose de las continuas dobles faltas de Rune, terminó encontrando un break en blanco que no iba a soltar y que le dejaba a tan solo un set de los cuartos de final.
Sin embargo, los errores continuaron en la cuarta manga, que tampoco sirvió para que ninguno de los dos se soltase, aunque el ruso parecía algo mejor físicamente, ya que Rune necesitó atención médica a mediados del set. Tras esto, el danés salió decidido a cambiar el rumbo del choque y se hizo con un break que en esta ocasión no iba a ser definitivo, puesto que el danés continuaba con sus problemas de dobles faltas, hasta 12 llegó a hacer en el partido, cedió el saque justo cuando se disponía a cerrar el set, no obstante, fue capaz de llevárselo al resto en un juego con numerosos errores de Rublev.
QUINTO SET
Al set decisivo entró mucho más decidido Holger Rune, que tras solventar una situación tan complicada y además comenzar al saque, se aprovechó de las dudas del tenista ruso, al que le pasó mucha factura la forma de perder la cuarta manga. No lo logró a la primera, cuando Rublev levantó un 0-40, pero sí a la segunda, donde con un magnífico resto consiguió una rotura que para muchos suponía ya el final del partido. De hecho, todo hacía indicar que así sería, pero el danés no supo cerrar el partido y cometió varios errores que volvían a dejar todo en el aire.
Con 5-5 en el marcador el choque estaba ya en su fase final y ahora sí, el que menos condediese iba a ser quien se terminase llevando el partido. Ahí, Rune se repuso de una racha de 10 puntos seguidos perdiendo y logró anotarse su saque en blanco y después meter presión al resto, donde dispuso de dos puntos de partido que salvó Rublev con maestría para forzar un supertiebreak que parecía lo más justo para resolver este partido.
Allí fue Rune quien dio el primer golpe al ponerse 5-0 arriba, pero todavía no estaba todo dicho y Andrey Rublev, que tantos problemas ha tenido con su mentalidad a lo largo de su carrera, logró sobreponerse y situarse con 9-7 en el marcador, aunque tampoco acabaría aquí el choque después de que el danés lograse un passing espectacular para poner el 9-9. Donde si acabaría y con fortuna fue en el 11-9 en favor del ruso, que se llevó el duelo después de un resto que tocó la cinta y cayó muerta en el otro lado del campo.

