Lorenzo Musetti llega al ATP Roma 2026 con el gran objetivo de encadenar victorias, recuperar las sensaciones de principio de temporada y demostrar que lo de 2025 no fue flor de un día o un pequeño espejismo. Qué mejor escenario para lograrlo que un torneo en el que guarda recuerdos imborrables: en pocos ambientes hemos visto a Lolo jugar mejor, con unas condiciones que le vienen como anillo al dedo y una afición, la romana, enfervorizada y enamorada de su guante en el revés y su facilidad para pintar en el precioso óleo sobre lienzo que es el Foro Itálico.
Eso sí, la aproximación a este torneo para el de Carrara ha cambiado. El título se antoja un objetivo lejano: la gran meta es sumar victorias, ganar confianza, demostrarse a sí mismo que la lesión que cortó su progresión es una cosa del pasado. Recuperar la sonrisa es el mandamiento número uno, y hacerlo en la plaza que te vio nacer, con un torneo en 2020 en el que superó, siendo apenas un pipiolo, a nombres como Wawrinka y Nishikori... no existe mejor combinación, claro.
"Aquí en Roma me es difícil no acordarme de los primeros partidos que gané como profesional, contra Wawrinka y Nishikori, que fueron mi confirmación y mi eclosión dentro de la élite del circuito. Solo me arrepiento de que no hubiese público, pero se generó muchísima expectación. Son grandes recuerdos de este torneo, aunque también me quedo con mi partido de cuartos de final del año pasado frente a Zverev, que fue fantástico y muy importante desde un punto de vista mental", aseveró el transalpino en la rueda de prensa previa al torneo, en palabras recogidas por Ubitennis.

La grada será un factor fundamental para que Musetti recupere la sonrisa... en un torneo donde se siente muy a gusto
Los últimos recuerdos de Lorenzo frente a su público nos llevan a su debut en las ATP Finals y su agónica victoria en fase de grupos frente a Alex de Miñaur. Aquel duelo, saldado en parte gracias al gran apoyo de la grada local, no se va de su cabeza... y quiere recrear algo similar en sus partidos sobre la arcilla romana. "Sin ellos, seguramente no habría ganado aquel partido. Es fácil emocionarse y tensionarse si no tomas ese apoyo de la manera correcta, pero como creo que las expectativas este año son menores, y no he tenido los mismos resultados que otros años, voy con una actitud más relajada. Intentaré recuperar mi confianza a través de los aficionados, sí. Me gustaría sentir ese calor y ese cariño por parte de la afición, eso me hará mejor", apuntaba sin tapujos Lorenzo.
No solo el calor del público pueden ser un factor extra: las condiciones del torneo italiano suponen otro importante estímulo positivo para que su tenis y su confianza se multipliquen. "Solo he pisado la Pietrangeli ayer, hoy entrenaré en la Central. Veremos si las condiciones son distintas en función de la pista. Es más lenta que Madrid, donde la altura lo acelera todo, y más similar a Montecarlo, a nivel del mar. No veo muchas diferencias con respecto a otras temporadas", comentó al ser preguntado por cómo ha notado las condiciones este año.
ATP Roma, Musetti: "Il pubblico può restituirmi fiducia. I giovani talenti servono a migliorarci"https://t.co/i5cchHvA8o
— Ubitennis (@Ubitennis) May 4, 2026
Una gran reflexión sobre la llegada de jóvenes como Blockx y Jódar
Quizás lo más destacable de las palabras de Musetti gire en torno a la llegada de nuevos jóvenes prometedores a la parte alta del circuito. ¿Cómo se toma Lorenzo el empuje y la sorpresa que están generando tipos como Rafael Jódar o Alexander Blockx? Con serenidad, madurez... e, incluso, agradeciendo sus llegadas a la élite. "Personalmente, estoy bastante feliz. Los jugadores jóvenes son los que siempre han obligado y permitido mejorar a los más veteranos. Son un incentivo importante para nosotros, para que tratemos de distanciarnos aún más de los más jóvenes. Es un ciclo, sí, pero debo decir que Jódar y Blockx me han impresionado. Y lo que más me llama la atención es que son dos tipos serios, tranquilos, con una gran estructura a su alrededor, son buenos chicos".
Habla Lorenzo desde la calidez y la cercanía; pocos mejores compañeros de vestuario que él, a pesar de su estatus de león herido. Veremos si Roma supone una oportunidad para cambiar las cosas y volver al frente de la manada... o si los jóvenes continúan acortando terreno.

