Jannik Sinner es el amo y señor del circuito ATP. El número uno del mundo ha dejado atrás las dudas en torno a su figura tras su derrota en el Open de Australia, y ha respondido como solo los mejores de la historia saben hacerlo. Si gana Roma y Roland Garros, el tenista italiano completaría su palmarés de Masters 1000 y Grand Slam, y Greg Rusedski cree que eso le vendría bien al tenis.
La baja de Carlos Alcaraz por una lesión de muñeca de Madrid, Roma y Roland Garros ha allanado el camino a Sinner, ya que no hay otro tenista capaz de hacerle frente a día de hoy. Ni el propio jugador español pudo hacerlo en Montecarlo, en una superficie a priori mejor para sus intereses. Ni hablar de Alexander Zverev o cualquier otro tenista de la parte alta del ránking, que ya se ha visto que ni siquiera son capaces de hacerle un set. Por tanto, si la dinñamica es la misma durante las próximas semanas, el tenista de San Cándido podría hacer historia con apenas 24 años.

En su podcast 'Off Court', Rusedski fue claro. "No creo que sea malo que gane Roma y Roland Garros porque es un hecho histórico. Si gana todos los grandes torneos, habrá ganado los nueve Masters 1000 y el Career Grand Slam con apenas 24 años. Con la baja de Carlos, eso le dará más ganas de luchar por los títulos, pero tiene que encontrar el equilibrio y lidiar con la presión". Sería pasarse el tenis con toda una carrera por delante, a la espera de conseguir una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 2028.
Rusedski no cree que Sinner vaya a tener rival en Roma y Roland Garros
Aún así, el ex número uno británico afirmó que el resto del circuito tiene que dar un golpe sobre la mesa para romper esta hegemonía, aunque lo vea complicado a corto plazo. "Alguien tiene que responder a la llamada en Roma, ya que las condiciones volverán a ser normales para la tierra batida. Ya no habrá tanta altitud como en Madrid, por lo que será más fácil controlar la bola. Veremos qué pasa, pero va a hacer falta un esfuerzo hercúleo para que alguien pueda detener a Sinner", prosiguió.
A pesar de que deja una pregunta en el aire, tanto Greg como el mundo del tenis en general saben que el mayor rival de Sinner a día de hoy es él mismo. Si es capaz de aguantar el ritmo del calendario y el físico le respeta, sería una sorpresa mayúscula que como mínimo no ganase Roma. "¿Podrá alguien acercarse a él? Por lo que he visto, de momento no parece que vaya a ser posible, pero por eso jugamos, porque nunca se sabe lo que puede pasar", finalizó.

