Primero fue Aryna Sabalenka y ahora es Iga Swiatek la que se suma a las críticas por el prize money que repartirá Roland Garros en esta edición. Tantos tenistas del circuito masculino como del femenino se han puesto en pie de guerra después de que el botín económico que repartirá grande parisino solo será el 14% de todo lo que genera el torneo.
Por ello, a su llegada a Roma, Iga Swiatek no ha dudado en mojarse y mostrar su malestar con la situación. Sin embargo, la número tres del mundo todavía no está en la posición de Sabalenka, que aboga por realizar un boicot en el futuro. Pero, además de este tema que tiene pinta que será largo y espinoso, la polaca también habló sobre el virus que sufrió en el Mutua Madrid Open, su relación con Francis Roig y la importancia de todos los entrenadores que tuvo desde sus inicios.

Swiatek y un virus que le obligó a retirarse del Mutua Madrid Open
"Mi torneo en Madrid fue duro. Fue literalmente una mierda. Estaba completamente fuera el día antes del partido. El día que jugué tampoco estaba bien, sin energía. Al día siguiente estuve algo mejor, pero no creo que hubiera podido jugar con normalidad. En dos días ya estaba bien. Me recuperé y me quedé allí sin viajar, porque no creo que sea seguro viajar cuando estás tan frágil".
"Luego vine aquí y pude entrenar al 100% desde el principio. Volví rápido. Fue una cuestión de mala suerte con el momento. Muchos jugadores se pusieron enfermos, así que no creo que pudiéramos hacer mucho para evitarlo".
Iga Swiatek muestra su rechazo a al Prize Money de Roland Garros, pero rechaza hacer un boicot
"Creo que hemos sido bastante razonables con nuestra propuesta y con pedir una parte justa de los ingresos. El ‘aumento del prize money’ no es exactamente lo que queríamos, porque el porcentaje de ingresos está bajando. Lo más importante es tener una comunicación adecuada y conversaciones con los organismos, para tener espacio para hablar y quizá negociar. Ojalá antes de Roland Garros haya oportunidad de tener este tipo de reuniones y veremos cómo van".
"Pero boicotear un torneo es una situación bastante extrema. No sé. Somos jugadoras individuales y competimos unas contra otras. Es difícil decir cómo funcionaría o si está siquiera sobre la mesa".
Asegura que hay buena comunicación entre las jugadoras
"Ha habido distintas situaciones en los últimos años. Se han dado muchas conversaciones en el grupo del top 20, no solo relacionadas con el prize money, sino también con la guerra en Ucrania. Después del COVID también hubo lío con los rankings, el dinero y los puntos.
Tenemos buena comunicación entre nosotros. Si es un tema importante, estamos preparados para hablar juntos. También pasó con el calendario, cuando se hicieron cambios sobre los torneos obligatorios. Por desgracia, reaccionamos un poco tarde. Creo que tenemos una visión bastante clara y similar".
Reflexiona sobre al importancia en su carrera de todos sus entrenadores
"Todos los entrenadores que tuve influyeron en quien soy ahora. Es muy importante tener un buen entrenador, aunque no sea el más experimentado, siempre que sea inteligente en cómo quiere formar tu juego. Tuve dos entrenadores con los que empecé cuando tenía unos 10 u 11 años. Recuerdo que se centraban mucho en el juego de pies, en mi saque liftado, que sorprendió a mucha gente cuando empecé en el circuito, y en mi derecha con topspin. Así que sí, hubo personas que moldearon mi juego. Pero diría que no fue cuando tenía seis años, sino más bien a los 11 o 12".
Encantada con su unión con Francis Roig
"Siento que nos entendemos muy bien. Creo que tenemos la misma visión sobre cómo debería jugar y él me está ayudando a conseguirlo. He probado diferentes opciones en los entrenamientos, lo cual es genial, porque no estaba del todo cómoda con cómo jugaba hace unos meses. Ahora se siente más natural, más sólido y más disciplinado".
"A veces sigo volviendo a viejos hábitos, así que necesitaré tiempo para hacer automáticamente lo que Francis quiere que haga. Pero creo que va bastante bien. Lo más importante para mí es que estoy disfrutando de jugar. Disfruto entrenando. Cada práctica tiene sentido, siento que es parte de un proceso y que en cada entrenamiento aprendo algo nuevo. Eso es genial".
Asegura mostrarse menos activa en los asuntos de la WTA que en años anteriores
"No es fácil, especialmente cuando están pasando cosas y tú también tienes tus propios asuntos, con poco tiempo para ocuparte de todo. Diría que fui bastante activa en 2022 y 2023, pero a veces era difícil conseguir algo. Creo que ahora la situación ha cambiado un poco. La WTA parece más abierta a ayudar a las jugadoras y a dialogar. Es un buen momento para que las jugadoras estén activas".
"No quiero cargar demasiado sobre mis hombros porque acabo de cambiar de entrenador, vienen torneos importantes para mí y quiero centrarme en mi proceso. Si tengo espacio, también me involucraré. Tenemos jugadoras inteligentes en el consejo de jugadoras. Son de mucha ayuda. Está bien que ellas se ocupen de estas cosas, porque si 50 jugadoras contactan con torneos para intentar hacer algo, no se coordina bien. Me alegra tener jugadoras como Jessica Pegula intentando unir todo", sentencia una Iga Swiatek que no es ni la primera ni la última jugadora que rechaza el prize money de Roland Garros.

