La osadía puede ser una gran virtud si se sabe canalizar y eso es lo que pretende hacer Holger Rune. Pocos jugadores jóvenes tienen la capacidad de asumir con tanta entereza la presión derivada de haber dado un tremendo salto cualitativo y motivarse poniéndose desafíos muy elevados. En la rueda de prensa previa al arranque del ATP 250 Adelaida 1 2023, el pupilo de Patrick Mouratoglou se reafirmó en las palabras que tanto revuelo ocasionaron durante la pretemporada, cuando señaló abiertamente que iba a luchar por ser número 1 del mundo en este 2023. Su triunfo en París-Bercy le ha situado en una esfera de confianza y autoestima tremendamente elevadas que está por ver si son un acicate para seguir creciendo o una losa demasiado pesada para su progresión.
"Estoy muy emocionado de comenzar la temporada aquí. Es tremendo cómo han cambiado las cosas respecto al pasado año, cuando era 103 del mundo a estas alturas. Sigo creyendo en que puedo mejorar aún más después de una temporada en la que tuve altibajos, pero que considero ha sido fantástica", aseguró un hombre que desveló cuál era su meta para el 2022. "Me puse como reto hace un año terminar la temporada en el top-25 y finalmente lo he hecho en el puesto 11. Eso es lo que me lleva a creer que es posible ser número 1 del mundo a final de 2023. Será ése mi objetivo real para este curso", declaró un jugador que disputará su primer partido del año frente a Yosihito Nishioka, con el que no se ha medido hasta el momento.
Rune asegura mantener una gran relación con Mouratoglou
Cuestionado por lo que supone su cambio de estatus tras el título en París-Bercy, Rune hace gala de su desparpajo. "Cuando haces las cosas bien, te ganas el respeto de todo el circuito, pero al mismo tiempo, haces que todo el mundo vaya mucho más motivado a ganarte y te conocen más. No pienso mucho en ello, simplemente disfruto del proceso que supone ir aprendiendo y trabajando duro para ser mejor cada día. Todos los partidos son difíciles y quiero disfrutar del desafío que supone esta nueva temporada para mí", advirtió el tenista tutelado por Patrick Mouratoglou, con quien mantiene una gran relación. "Me va a acompañar tanto aquí como en Melbourne. Lo pasamos muy bien juntos dentro y fuera de la cancha y me da grandes consejos a nivel tenístico y mental", declaró antes de hablar de sus opciones en el Open de Australia 2023.
"Creo que puedo ser el campeón. Sé que va a ser muy complicado porque hay muchos tenistas con capacidad para ello, pero voy a afrontar cada encuentro al 100%, dispuesto a mantener la plena concentración en todo momento. Va a ser muy importante para mí pasar los primeros dos partidos sin sufrimiento, porque al tener aún poca experiencia, no conviene invertir demasiadas horas en pista y acumular desgaste físico y mental. Se requiere de un gran físico para ganar un Grand Slam y aunque me falte aún rodaje a cinco sets, tengo el fuego interno necesario para ganar", advirtió Holger Rune.

