A pesar del controvertido veto de Wimbledon este año a los tenistas rusos y bielorrusos por la invasión de Ucrania, la propia Rusia tendrá una representante en cierta forma en la final femenina. Y esa no es otra que Elena Rybakina. La joven de 23 años ha hecho historia siendo la primera tenista kazaja en una final de Grand Slam (a nivel individual tanto en chicos como en chicas). Sin embargo, y como muchos ya saben, Rybakina no es kazaja de nacimiento si no rusa. Como tantas otras figuras del tenis, nació en la capital, Moscú. Se une de esta manera a una larga lista de conspicuos nombres, jugadores que han llegado hasta la mismísima final. Un selecto aunque amplio club de nueve tenistas ya con Rybakina: Olga Morozova, Marat Safin, Elena Dementieva, Anastasia Myskina, Dinara Safina, Vera Zvonareva, Daniil Medvedev y Sofia Kenin. Llama la atención que solo hay dos hombres y que por ahí tenemos también a una jugadora que no representaba a Rusia cuando llegó a la final de su Grand Slam, la americana Sofia Kenin. Moscú, la gran ciudad de campeones en el mundo del tenis.
Elena Rybakina, primera kazaja en una final de Grand Slam, pero novena moscovita en toda la historia

