Un silencioso Murray acaba con el ruido de Kyrgios
Andy Murray continúa con un serio torneo en Stuttgart ante un desconcertante Nick Kyrgios, que volvía a romper raquetas ante su desesperación.
Andy Murray supera con solvencia a Nick Kyrgios con un marcador de 7-6(5) y 6-2 para alcanzar la final del ATP 250 de Stuttgart, donde se enfrentará a Matteo Berrettini. Murray firma una sólida actuación ante un desconcentrado Nick Kyrgios, que parecía más interesado en discutir con el juez de silla que en jugar el partido.
Apoyándose en su servicio, Murray sumaba el primer juego del partido ante un Kyrgios que se acercaba peligrosamente en el marcador. Mucho más rápido arrancó Nick el encuentro, quien se llevaba su primer juego al servicio en blanco.
El saque, clave para Kyrgios
La grada empezaba a carburar ante grandes puntos que finalizaban con una dejada o con un passing preciso a la línea. Kyrgios, que parecía tener prisa, esperaba en la línea de fondo, preparado para sacar, a que el juez de silla cantara ‘Time’ y que se retomara el juego. El saque le daba una segunda vida al australiano, a quien Murray parecía desesperar en los puntos con su paciencia desde el fondo de la pista.
El espectáculo no tardó demasiado en llegar a la raqueta de Nick, que no dudaba en hacer un “willy” para asombrar al público, aunque luego no se llevara el punto. Tampoco faltó un saque por abajo, seguido de otro “willy”, que cayó del lado del británico, quien estuvo rápido a la hora de reaccionar. Andy salvaba dos bolas de break haciendo uso de su gran saque y efectividad en la red.
La solidez de Murray desespera a Kyrgios
Con la igualdad en el marcador, llegaron al tiebreak, donde Murray era el primero en adelantarse con la reacción de Kyrgios lanzando una bola a la grada, razón por la que recibió un warning por parte del juez de silla. Aunque el australiano recuperaba la temprana desventaja, era Andy quien acababa llevándose el primer set. Kyrgios lo pagaba ahora con su raqueta, lo que provocó una penalización de un punto al ser el segundo aviso del encuentro.
La buena actuación de Murray desde el resto combinada con un Nick que no tuvo su mejor juego al servicio, hicieron que el británico arrancara la segunda manga con un break de ventaja y con Kyrgios rompiendo una nueva raqueta. Después de discutir con el juez de silla, Nick recibía una penalización de un juego por conducta antideportiva, lo que colocaba a Murray con un 2-0 en el marcador.
Kyrgios, nada conforme con la decisión del juez de silla, se sentaba en su banquillo y llamaba al supervisor para seguir con la discusión. Una nueva rotura llegaba del lado del británico. Murray no bajó su concentración en ningún momento del partido, pese al espectáculo sin pausa de Kyrgios. Sin mayores complicaciones, Andy cerraba el partido con una bola de Nick que se quedaba en la red.